Cátedra 1950 May. 14

Cátedra del Verbo Divino domingo 14 de mayo de 1950 Tema: ¡Al Fin de sus Lecciones, serán buscadas por unos y por otros, las desconocidas!

¡Mi Paz sea con vosotros!…

1. En esta alba de Gracia, os recibe el Maestro nuevamente en su Regazo Paternal para hacer Sentir su Caridad sobre vuestro espíritu. Yo también he sentido vuestra Caricia. Yo Me he Recreado con vuestro Amor, mientras vuestros labios se sellan, vuestro espíritu se desprende y se arroja en Mis Brazos Paternales y olvidándose el espíritu de sí mismo, piensa solamente en su Padre, que es vuestro Todo; que es vuestra Salvación y vuestro Consuelo, que es el principio y fin de todas las cosas.

2. Plenos de Confianza, os entregáis a Mí; plenos de Fe y Esperanza, Eleváis vuestro espíritu en estas reuniones de Amor y de Espiritualidad, para recibir del Maestro, una más de sus Lecciones para Sensibilizar vuestro espíritu y que él, pueda percibir en toda su grandeza, la Caricia del Maestro.

3. A través del momento, corto o largo, en que Me habéis Escuchado en este Tercer Tiempo, os habéis Recreado. Vuestro paladar se ha Dulcificado, vuestro corazón ha descansado siempre de su pasada jornada, al posarse en Mi Camino, ha Escuchar la Palabra del Maestro que os encuentra siempre en vuestro viaje, que se cruza siempre en vuestro Sendero, que se presenta siempre oportunamente, ya en el momento de vuestro Llamado y también en muchas de vuestras vicisitudes, aún cuando no le haya hecho el Llamado; pero el Amor de vosotros, es correspondido por el Amor Divino.

4. No vengo a daros Mi Amor a cambio del vuestro; pero de Cierto, os dice el Verbo de Dios: El Padre, también se Alimenta, del Amor de los hijos. …

5. Si en aquel Segundo Tiempo, en cuanto hombre, os dije: “Tengo Sed”… Si en alguna ocasión os declaré que Sentía hambre, no era del agua ni del pan de la Tierra; era del Amor de Mis hijos, hambre: De que se Amasen los unos y los otros… sed: De que Mis hijos se Amen. …

6. Y cuando os contemplo, acercándoos a Mí, como en estos instantes, llenos de Amor y Comprensión, veo en vuestra diestra un Cáliz de Aguas Cristalinas que Me estáis ofreciendo; y de ese Cáliz, bebe Mi Espíritu y calma en parte su Sed.

7. Vosotros también tenéis sed, Mis hijos, de que, al fin de lo profundo del espíritu humano, brote el Amor que existe allí latente: el Amor Espiritual… esa Chispa que Dios puso en todo espíritu, desde el principio del Nacimiento de los espíritus.

8. Esa sed, esa hambre vuestra de Amor y de Paz, de Fraternidad Universal, es mayor en unos que en otros; pero en todos, aumenta cada día ese Anhelo de Resurrección Espiritual; esa ansiedad vuestra, por la Comprensión de lo que es la Vida Verdadera, de lo que son los Mandamientos de la Ley Divina, de lo que es el Verdadero Cumplimiento a las Legislaciones del espíritu y de la vida humana; y el Maestro, os Alienta, el Maestro infunde Valor y Esperanza a sus Discípulos.

9. Son Mis últimas Lecciones; y en Ellas, encontraréis siempre la Voz de Alerta, el Consejo que os Fortalece y os llena de Valor; porque después de ser levantada Mi Palabra, proseguirá la vuestra; y si Yo, en este Tercer Tiempo, he hablado por el Conducto de los Portavoces humanos; después, hablaré por el conducto de todo aquel que, en espíritu y Verdad, en se Prepare en Mí Camino.

10. El Espíritu Santo, hará Vibrar su Palabra, hará palabra humana, hará Prodigios por el conducto de todo aquel que en Verdad se Eleve a Mí.

11. Yo os Enseñé y os sigo Enseñando esto: ¡Amaos los unos a los otros!… Hoy os digo, multitud de Discípulos de este Tercer Tiempo: ¡Amad a vuestros hermanos!, ¡Amad a vuestros semejantes!…

12. Si a cambio de vuestro Amor, recibís de ellos: Amor… ¡Benditos sean los unos y los otros!… Si a cambio de vuestro Amor, recibís: Indiferencia, incomprensión, frialdad o ingratitud… no os cause decepción esto. Depositad vuestra causa en Mí; y pensad: que la Semilla de Amor que Yo he depositado en vosotros, no tiene plazo para Germinar en el corazón o en el espíritu, como la semilla de la tierra… que una vez sembrada Mi Simiente Espiritual, no saldrá nunca del corazón y espíritu donde la Sembrasteis. Allí quedará guardada en espera de la lluvia, en espera de la época Propicia para Germinar, para Desarrollarse, Florecer y Fructificar.

13. No esperéis de inmediato, el Resultado de vuestra Siembra, porque de Cierto os digo: la Cosecha de Mis Sembradores, no siempre la han visto en este Mundo. …

14. No esperéis recoger el Fruto de vuestra Siembra, estando entre los hombres. Si estando entre ellos, recogéis una Parte de vuestra Labor, regocijaos con Ella; el Resultado final, lo tendréis en el Más Allá. Mas, ni ahora ni nunca, esperéis pago por vuestra Lucha. De antemano sabéis, que: si un vaso de agua dieseis a un sediento, ese vaso de agua, no se quedará sin pago. … Yo todo lo Retribuyo. Yo no Me quedo con el Galardón, de ninguno de Mis hijos. Yo Soy la Justicia Perfecta.

15. Mas si en Verdad, queréis recibir el Verdadero pago, en el preciso instante de Sembrar; si queréis saborear el Fruto, en el instante mismo, de hacer penetrar la Simiente en la tierra del corazón de vuestros hermanos; oíd lo que os digo, en este instante: Experimentad el Verdadero Placer de Amar a vuestros semejantes… en ese Placer Espiritual, encontraréis Fruto Dulce a vuestros labios y encontraréis Pago y Galardón. Entonces, vivid Amando y Gozad Amando a vuestros semejantes con el Amor con que Yo siempre os he Amado; con el Amor, que he venido a Manifestar en todos los tiempos, a vosotros.

16. De esta manera, Discípulos, doy Sensibilidad a vuestros corazones, a los cuales encuentro todavía endurecidos por la lucha Terrestre, por el egoísmo con que vais tropezando a cada instante, por los pedruscos que forman barreras en vuestro propio sendero; pero Yo, os Ayudo a Vencerlo todo para proseguir firmes en el Camino Señalado por Mi Enseñanza; y Cumpliendo con Ella, ¡Oh! Pueblo Bendito, podréis llegar al final de vuestro destino; a ese final, que os espera en el Más Allá.

17. Mas el Maestro, añade: No por esperar, no por ansiar aquella Vida, despreciéis ésta existencia Terrenal. Yo nunca os he enseñado a despreciar ni a desconocer las manifestaciones y cosas de este mundo, porque a través de esta existencia humana, podréis vosotros Reconocer la Vida Espiritual; a través de las pruebas también y de los goces Terrestres, puede vuestro espíritu Forjarse y Presentir la Plena Vida futura.

18. Mientras atravesáis este Valle de lágrimas, buscad en él las cosas Buenas, las cosas útiles, los momentos Amables, todo aquello que sea para Conservación y Sano Recreo para vuestro espíritu y para vuestra carne.

19. No aumentéis, no colméis el Cáliz de vuestra amargura, con mayores amarguras. Yo os concedo que vuestras amarguras, las atenuéis. Por eso, a pesar de tanto pecado de la humanidad, Yo sigo Desbordando, Yo sigo Derramando sobre todos Mis hijos: Mi Amor… y este Amor, lo Manifiesto a través de la Naturaleza Divina, así como también, a través de la naturaleza material. Nada os niego, en Verdad.

20. Lo que los Justos y Virtuosos, han Disfrutado a través de los Tiempos; lo que aquellas criaturas que vosotros llamáis: “Santos”… poseyeron, vosotros, lo tenéis. El mismo sol que alumbró a aquellos seres, os alumbra y vivifica; el mismo ambiente, los mismos elementos, la misma creación. La morada que he dado a los Justos, la he dado también a los imperfectos; porque todos sois, en Verdad, Mis hijos muy Amados.

21. Si sentís pesada vuestra cruz, no la hagáis más pesada de lo que ya es. Siempre tendréis un Cirineo a vuestra diestra. Ese Cirineo Soy Yo, pero ese Cirineo, puede Manifestarse a través de un ser humano, a través de una Esperanza, a través de los Prodigios y pruebas de Amor que os Voy entregando en el Camino.

22. Os he llamado en este Tercer Tiempo, para Cumpliros una Promesa hecha en el Segundo Tiempo; y os he llamado, para Despertaros Espiritualmente y en vuestro Despertar pudieseis contemplar los Dones con que os he Revestido.

23. No es que en este Tercer Tiempo, hayáis llegado ante Mi Planta para recibir Nuevos Dones. Desde el instante en que os hice brotar de Mi propio Seno, salisteis cada quien con su Heredad, pero es que ni vosotros mismos, os habéis Reconocido; es que todavía no habéis Penetrado en vuestro propio interior, ni alcanzáis a Comprender, la Magnitud de los Dones, que hay en vosotros mismos; no solamente en unos, sino en todos, porque aún en aquellos humanos más miserables que contempláis que se arrastran en su miseria por el polvo de la tierra, en ellos existe un espíritu, con Dones ¡tan grandes! como los que vosotros, podéis tener.

24. Yo, a todos he Donado; pero esta Revelación que os he venido a hacer en este Tercer Tiempo, Comunicándome como Espíritu Santo a través del Entendimiento humano, ha Servido para que vosotros Me Reconozcáis, Me Comprendáis mejor y tengáis de vosotros mismos, mayor Comprensión y Conocimiento.

25. Mas, la Comprensión que lleguéis a alcanzar de Mi Obra, dentro del Tiempo en que Me he Manifestado a vosotros en esta Forma, no es la mayor Comprensión que vais a Alcanzar de lo Divino, de lo Espiritual. Seguirá vuestro espíritu, Penetrando en Mí, seguirá Avanzando por el Camino del espíritu; y en su Jornada, se irá Desarrollando, irá Creciendo en sus Virtudes, en su Capacidad, en su Conocimiento; irá Reconociendo más y más, la Grandeza que el Padre ha puesto en cada uno de vosotros, Grandeza: en la Humildad, en las Virtudes, en el Amor… no grandeza Terrestre ni vanidosa, no la falsa grandeza de los hombres; sino la Real Grandeza de los Espíritus Elevados.

26. De estos Dones, que habéis Desarrollado en el Tercer Tiempo, ni vosotros mismos sabéis qué Manifestaciones tuvisteis en otras existencias humanas, de tales Dones; mas, ellos, han venido Desarrollándose en vosotros con el paso de los Tiempos, con la Evolución de vuestro propio espíritu.

27. Llegado el tiempo, la hora Propicia de que la Semilla que Yo deposité en vuestro espíritu, Germinase bajo la Lluvia Cristalina de Mi Palabra, de Mi Enseñanza y de Mi Luz, habéis visto el Cumplimiento de todo esto en este Tercer Tiempo.

28. Ha llegado el tiempo Propicio, para vosotros; y todos aquellos que estabais ya Preparados, que solamente esperabais el momento, habéis Germinado, habéis Florecido y Fructificado también.

29. El Fruto se está Madurando, en el corazón de cada uno de vosotros; la Semilla, no ha brotado todavía, pero Madurará; y cuando ese Grano en lleno y Fecundo se encuentre, Yo os esparciré por todos los puntos del Orbe, para que esa Semilla, la Sembréis en todos los demás.

30. Diferentes Dones os he Confiado, en Verdad; pero todos esos Dones, Unidos, forman Uno Solo; todos esos Dones, juntos, son: la Armonía Espiritual, la Paz; son el Reino del Padre, dentro del corazón de los hijos. …

31. Escudriñad el Cosmos, Estudiad la Naturaleza y veréis cuántas criaturas, cuántas cosas, cuántos seres, unos desempeñando una misión, los otros otra, millares y millares de destinos diferentes Marcan el sendero de cada cosa, de cada mundo y de cada átomo; y la unión de todos esos destinos, la Armonía de todos esos seres, de todas esas criaturas y cosas, es lo que da la Paz, la Perfección a toda la Creación.

32. Así pues, vosotros, no miréis diferencias en vuestros Dones. No os envidiéis los unos a los otros.

33. Cada Don, es Grande. Todos son Igualmente Grandes. Unos necesitan el Cumplimiento de los otros; y todos en Armonía, forman el Verdadero Reinado de Paz, de Perfección y de Fraternidad.

34. ¿Conocéis, por ventura, el número de los que Me han Escuchado en este Tercer Tiempo?… Ni siquiera lo podéis calcular.

35. Muchos, han sido los Llamados; y pocos, los que se han Entregado a Mi Obra… igual que en aquel Segundo Tiempo, millares y millares oyeron la Palabra de Jesús, multitudes y caravanas acudían a los caminos por donde el Maestro Divino pasaba, para Escuchar su Palabra, ¡cuán pocos fueron los que creyeron, cuán pocos los que le Amaron y cuántos los que juzgaron al Maestro, como a un impostor!…

36. Desde antes de la llegada del Maestro, del Mesías, a su Pueblo, los Patriarcas y los Profetas lo estaban Anunciando; y aquel Pueblo, en su esclavitud, en su dolor, ansiosamente esperaba al Mesías, a su Redentor, a su Salvador.

37. Cuando el Mesías llegó, cuán pocos estaban, en Verdad, Preparados para Sentirlo y Reconocerlo, para Comprender su Palabra, para mirar su Verdadera Faz, para Sentir la Iluminación Interior de la Fe en Él. Cuán pocos, en Verdad, Sentían la Esencia de aquella Divina Palabra y ¡cuántos se detenían para escudriñar el exterior de aquel hombre!… ¡Cuántos se confundían y se confundieron, ante su pobreza material!…

38. Cuántos, escudriñando su Cuna, también le juzgaron como a un mentiroso; y muchos fueron también, los que contemplando la pobreza de sus Discípulos que le Seguían, dudaron de la Grandeza de Aquel Maestro. -Si Él es tan Poderoso -decían-, si Él, posee un Reino, ¿por qué no les da tan solo una parte, a los que le siguen?… ¿por qué llevan la apariencia de mendigos?…

39. Cuando contemplaban también, los fariseos, que aquellos hombres en su Humildad sentabanse a la mesa, sin lavar sus manos, se escandalizaban y por estas pequeñeces, ponían en duda la Realeza de aquel Maestro; y aquellos que no creyeron en el Maestro, que no creyeron en que, en Él, se Cumplía la Venida del Mesías, aún le están esperando a través de los siglos y de las eras, aún le están esperando en este tiempo.

40. Todas las Señales del Advenimiento del Salvador, finalmente se Cumplieron; todas las Profecías se Cumplieron, Justificando a los Profetas. Todos los acontecimientos Anunciados también, como Señales posteriores a la Partida del Maestro, se Cumplieron; y sin embargo, aquel pueblo Judío, sigue esperando a su Mesías; y, el Mesías, ha vuelto entre los hombres.

41. Es el mismo Espíritu Santo, el Padre Creador de todas las cosas, el Espíritu Universal; Él ha venido sobre la Nube Espiritual, no encarnado, sino en Espíritu, como lo contemplaron ir de este mundo al Más Allá, rodeado de Ángeles, rodeado de su Mundo Espiritual de Luz, de los seres Luminosos que habitan las regiones Elevadas del espíritu, para traer un Mensaje y en Cumplimiento a una Promesa Hecha a la humanidad.

42. Y vos, Pueblo Amado, habéis tenido al Espíritu Santo Comunicado por el Entendimiento humano, a través de un corto tiempo; y habéis tenido a las Huestes Espirituales, a los Mensajeros y Enviados del Padre Celestial, Comunicados en la misma Forma a través de un hilo Fluídico; y el rumor de este Acontecimiento, ha atraído a las grandes muchedumbres; y entre las grandes multitudes que Me han venido a oír en pleno Tercer Tiempo, Yo Reconozco y descubro, a aquellos que en otro tiempo Me negaron, a los que de Mí dudaron; contemplo también, esparcidos por todo el Orbe, a aquellos que aún Me esperan, como Maestro.

43. Entre los que Me han oído y escuchado en este Tercer Tiempo, cuán pocos han Sentido la Esencia de Mi Palabra; cuán pocos han sabido penetrar, por la Verdadera Puerta de la Verdad, para Descubrir Mi obra y Mi Presencia; pero ¡cuántos, cuántos se han detenido ante las imperfecciones de Mis hijos; cuántos se han detenido a escudriñar la vida humana de Mis Discípulos, sus Actos y sus Palabras. Cuántos se han confundido ante esta Revelación, tomándola como obra de superchería y brujería.

44. Así como en el Segundo Tiempo Me juzgaron los hombres, al contemplar que Jesús, tenía Dominio y Fuerza sobre los espíritus y sabía Libertar a los poseídos de ellos; y era juzgado, como hechicero. Ahora también, los hombres juzgan Mi Obra en esta forma y eso es obstáculo para muchos, el hecho de que Mi Mundo Espiritual de Luz se Comunique entre los hombres; pero el Tiempo estaba Marcado para Depositar esta Gracia entre los hombres: La Comunicación por medio del espíritu, el Acercamiento de los mundos materiales hacia el Mundo Espiritual, el Acercamiento y Comunicación de los espíritus, para Amarse y Reconocerse. Yo he traído esta Gracia y este Don a vosotros; no ha sido el hombre.

45. La Intuición de la humanidad, ha mucho tiempo le hizo Comprender la Existencia de estas Facultades; los Dones, ya latentes, como el Maestro, os ha dicho: en el hombre… les hizo adelantarse muchas veces, a esta Revelación y a esta Concesión; pero el Padre, que Sabe hasta dónde puede y debe permitir los acontecimientos, así os lo Concedió como Señales Precursoras a esta Revelación Divina.

46. Ahora os he venido a conceder de lleno la Comunicación del Mundo Espiritual de Luz entre vosotros, para que Ellos fuesen los Explicadores de Mi Palabra, para que viniesen a Revelaros grandes Conocimientos de la Existencia Espiritual, para que vinieran en vuestro propio sendero, a Reanimaros con su Palabra y Ejemplo.

47. Entonces, vuestros oídos se asombraron, al percibir la Voz de aquellos seres, que es Voz que viene de la Vida Eterna y no de la muerte, como vosotros creíais; pero en Verdad, el Padre, os dice: el espíritu, no pasa por la tumba, el espíritu nunca pasa por la muerte; el espíritu, pertenece a la Vida Verdadera, pertenece al espacio, al infinito y a la Luz…

48. Y si en los Tiempos pasados, Yo os prohibí la Comunicación con estos seres; ahora, os la he venido a Permitir, lo he venido a Ordenar y lo he venido a Enseñar; y no es todo lo que os he de decir, ni es todo lo que os he de Descubrir, porque, en Verdad, os digo: En tiempos venideros, cuando en Verdad, la Comunicación de los espíritus se Desarrolle y se Establezca en todos los mundos; entonces, este mundo y otros, Verán Manifestaciones grandes y Maravillosas.

49. Los que están Escuchando Mi Palabra, a través del Entendimiento humano, saben que están oyendo al Espíritu Santo; no a la palabra ni la voz del hombre, sino el Cumplimiento de una Revelación Prometida; pero muchos de los que Me han oído y Me han vuelto la espalda, seguirán esperando la Venida del Espíritu Santo y quedarán como el pueblo judío, en espera del Cumplimiento de esa Promesa. Mas los unos y los otros, al final Despertarán.

50. Los que se han detenido para Analizarme a través de sus ciencias humanas, a través de su mente confundida, de sus prejuicios, de sus confusiones; los que se han intimidado ante la Espiritualidad de Mi Obra que aconseja el desprendimiento, el despojamiento de las influencias y las cosas terrestres; los que, habiendo oído Mi Palabra, la han juzgado como una Ley imposible para el hombre, de Cumplir.

51. Los obstinados en el pecado, los que no quieren que Mi Enseñanza los persiga como un Reclamo, como un Juez Inexorable que Juzga cada uno de sus Actos; y también los tradicionalistas, los que respetando y conservando antiguas tradiciones, temen, no tienen Valor suficiente, para entregarse a Mí, para romper sus cadenas y arrojarse en Brazos del Espíritu Divino, y decirle: -¡Padre, yo Te pertenezco y Tú Eres todo mío!… todos ellos, tendrán que esperan grandes pruebas, mayores Acontecimientos que la humanidad hasta hoy, no ha visto; para que así, puedan Despertar. ¿Por qué?… porque se han estacionado en el Camino y se han detenido…

52. Los que aún esperan la Venida del Mesías, como vino en el Segundo Tiempo; esos se han detenido, no han caminado, se han entregado solamente al mundo, al reino de la Tierra, a los tesoros temporales, a los honores Terrestres; y cuando Despierten para el Espíritu Santo, grande tendrá que ser su caminata y vertiginosa su carrera.

53. Los que se detengan en este Tiempo, todavía, en espera de la venida del Espíritu Santo y lo sigan esperando, teniéndolo en ellos mismos, también tendrán que lamentar. Esos tendrán que padecer y buscarlo por una y otra parte, hasta que al fin, por medio de las pruebas, Despierten y digan: -¡Maestro!, Tú eres el que Te Manifestaste por el Entendimiento humano. Tú, el que enviaste Tus Huestes Espirituales. Tú, el que hablaste con Amor. Tú, Aquel que Te dejaste herir y blasfemar por los incrédulos… y también su paso, tendrá que ser rápido.

54. No con esto, el Maestro, quiere decir que estáis ya cerca de la Meta, ni a las Puertas; pero sí, el Padre os dice, Alentando a vuestro espíritu: que no os habéis detenido, que habéis Sabido descubrir la Esencia de Mi Palabra en donde Ella estaba, que sí habéis tenido la Fe en Mí, que sí habéis tenido el Valor Espiritual para pasar sobre los obstáculos, sobre las espinas y Seguirme, Paso a Paso. …

55. Yo contemplo el corazón de muchos de Mis hijos, sangrante, porque los mismos vuestros se levantan delante de vuestro paso; porque los mismos vuestros, ya sea en el recogimiento de vuestro lecho, ya en la Oración o en cualquier instante de vuestra vida, levantan su mano, desenvainan su espada de doble filo y os hieren sin Piedad; pero todo esto, sea como Prueba, para vuestra Fe, Firmeza y Fidelidad. Esperad…

56. ¿Quién de vosotros no ha Sembrado en el corazón incrédulo de los vuestros una Simiente de Amor, una Simiente de Fe en esta Obra y en esta Revelación?… Sólo falta que esperéis, que sigáis Cultivando esa Simiente.

57. Si debéis Cultivarla con vuestras palabras, que sea vuestra palabra como un riego Fecundo; si ha de ser con vuestro silencio, que sea vuestro silencio, el Ejemplo Sano de vuestra vida, haciéndolo con Hechos; si ha de ser con vuestra Oración, vuestra Oración Limpia que llega hasta Mí, Fecundará también la Simiente que con tanto Amor y Cariño habéis Sembrado en el corazón de vuestros seres Amados.

58. Es tiempo de pruebas para Mi Pueblo, es crisol; y así tomadlo vosotros, porque grande será vuestra Alegría y vuestro Triunfo en el instante en que los que permanecieron más indiferentes e incrédulos ante Mi Palabra, ante Mi Obra, cuando menos lo esperéis, recibáis la sorpresa, el Prodigio, la Iluminación de aquel espíritu que Confiese haberme Contemplado, haberme Escuchado en la Cúspide de la Montaña hablándole de Espíritu a espíritu.

59. Os Estoy hablando, con la Palabra Prometida en el año 1947. Yo os dije, Pueblo, que los Tres últimos Años de Mi Estancia en esta Forma entre vosotros, sería una Imagen de Aquellos Tres Años que en el Segundo Tiempo Prediqué entre el Pueblo; y que, en estos últimos instantes, Yo Vertería sobre vuestro espíritu, lo más grande de Mi Enseñanza, lo más Elevado de Mis Lecciones. Yo lo Estoy Cumpliendo.

60. ¡Bienaventuradas las congregaciones que en Verdad se Preparen, porque Gozarán el Cumplimiento de Mi Promesa! ¡Ay! ¡Ay de los que no se Preparen, porque ellos no podrán recibir!…

61. Sois vosotros, como una fuente. Si esa fuente está Limpia, al recibir las Aguas Cristalinas que Yo Vierto en esa fuente, esas Aguas no se contaminarán, permanecerán Puras como Yo, que Soy el Manantial Divino, se las envío; mas, si la fuente, no se encuentra Limpia; si en su fondo hay cieno, las aguas por Limpias y Puras que sean, al caer en el interior de la fuente, tendrán que contaminarse. Mas como la sed, prevalece aún en las multitudes, las aguas tendrán que ser bebidas: Puras o impuras. …

62. Mucho he Enseñado a Mis Discípulos y también os he dicho que si en aquel Segundo Tiempo, todos los Méritos corrieron a Mi Cargo, que si Yo vine a impedir el Derramamiento de sangre para inmolarme como cordero en aquella Pascua y poder decir al Padre: “Que éste Mi Sacrificio, sea el Precio del Rescate de toda la humanidad”… ahora, he venido a decir a vosotros, que sois aquellos: No todos los Méritos los he de hacer Yo… sois los Discípulos Adelantados; y Algo, tendréis que poner de vuestra parte; y ese Algo, es vuestra Preparación Espiritual.

63. No he venido a pediros imposibles, no he venido a obligaros a hacer Milagros delante de Mí, no he venido a poneros delante de los incrédulos para someteros a Prueba, para que hagáis Prodigios delante de aquellos. Solamente he venido a pediros lo Posible: Un átomo de Amor, de Fe, de Entrega hacia Mí… y todo aquello que no ha estado al alcance de vuestra mano. Yo lo he hecho… Yo siempre he puesto Mi Parte, pero he esperado la vuestra.

64. Si entre vosotros, he contemplado un átomo de Preparación Espiritual, si he hallado Comprensión en vuestro espíritu, si he descubierto en el fondo de él el Anhelo de Volar hacia Mí, de Acercarse a Mí y Prepararse en el Camino; el Maestro entonces, no ha tenido algo más que Hacer, sino Cumplir con su Promesa, de derramar en sus Discípulos, –ansiosos de Sabiduría Divina– sus Mejores Lecciones.

65. Y si el Maestro, ha contemplado congregaciones de aletargados, de empedernidos, de materializados. ¿Creéis que el Padre, no ha derramado allí, sus Complacencias?… Sí, sobre todos sus Discípulos, el Maestro derrama la Misma Lección… pero si el Padre, no contempla a todos sus hijos Escogidos debidamente Preparados, como Él se los ha Enseñado, entonces, Mi Pueblo, no os es posible a todos vosotros, el recibir en todo Lugar: la misma Esencia, la misma Pureza, la misma Palabra. …

66. Os Estoy Confiando el Libro de los Tres Últimos Años; y Mis Plumas de Oro, incansablemente anotan Mis Divinas Inspiraciones. Mi Pueblo, formado por Discípulos y Párvulos, Graba en lo más profundo de su Conciencia, la Palabra de su Maestro; va formando en su Memoria Espiritual, su Álbum; el Libro que el Maestro, está Legando a todo su Pueblo y a la humanidad.

67. ¡Bienaventurados aquellos que han nacido para la Obra, para la Revelación del Tercer Tiempo, en esta última Etapa, porque estáis recibiendo el Mejor Fruto de vuestros hermanos!…

68. El Fruto del Padre, ha sido el Mismo; mas, desde el principio el Fruto de vuestros hermanos que se han Consagrado a Mi Servicio, no ha sido el mismo; en sus primeros Pasos estaba el titubeo, la duda, el error, la materialización, como defectos naturales; pero el Maestro, con su Enseñanza y los Discípulos, con su Ahínco, fueron haciendo que cada día el Fruto se Perfeccionase; y ahora lo podéis recibir, si no en Plena Perfección, sí con Mayor Madurez, con mejor Sabor y con mejor Color.

69. Faltan unos instantes para ser levantada Mi Palabra; y es la Voluntad del Maestro, que: su Manifestación se Perfeccione aún más, en los últimos instantes. … ¿Cómo podréis lograr esto, Discípulos Amados?… con el Ahínco y la Preparación que habéis demostrado… pero de ese Ahínco y esa Preparación, vayan a más y más, cada día y cada instante. No por ciega ambición ni por desenfrenada vanidad, de ser los primeros; no, en Verdad, Sed Humildes, sed los últimos.

70. Si formáis parte de aquellos que han sido desconocidos, abandonados y juzgados, no temáis. No sintáis en vuestro corazón estas vicisitudes; y pensad que lo que estáis recibiendo del Padre, en estos instantes que son los últimos, no será para el presente, sino para el futuro. Hoy, no seréis Comprendidos ni Bien recibidos.

71. Escuchad: aun llevando este Tesoro a vuestros propios hermanos, aun la Cátedra más Perfecta que llevaseis como un Presente de Amor, será juzgada como algo imperfecto y vuestro corazón, será lacerado y traspasado; pero aguardad unos instantes y entonces este Libro que os he venido a Confiar y que, por vosotros, será llamado: “El Libro de los Tres últimos Años”… será buscado por el Pueblo, será exigido por muchos y será Alimento, será Sustento para grandes multitudes.

72. En su contenido se buscarán: Revelaciones, Órdenes, Bálsamo… en su contenido, buscarán ávidamente las multitudes, formadas por Primeros y Postreros: las Revelaciones que el Maestro, no dijo a todos, habiéndoles entregado a todos… las Revelaciones: que no fueron Escuchadas por todos, porque no todos se han Sabido Preparar. …

73. Guardad Celosamente, estas Lecciones. Y en el instante, en que tengáis que entregarlas, sed entonces Pródigos, sed Bondadosos; y no alberguéis jamás, un átomo de egoísmo.

74. Si algún día, escuchasen vuestros oídos que lo que a vosotros os Entregué, otros dicen que, a ellos les fue entregado; no temáis; y pensad y recordad, que el Maestro os dijo que esto, era para todos.

75. Si durante un Tiempo, Mi Enseñanza, va a concretarse al Pueblo de Israel; si por un tiempo, Mis Lecciones, van a estar encerradas y cautivas entre estas multitudes de Mi Pueblo y Mis Discípulos; el momento llegará, en que ese cerco quede roto; y entonces, las Doce Puertas de la Nueva Jerusalem, se abrirán; para que, por Ellas, salgan los Emisarios; y por Ellas, penetren los peregrinos.

76. No señalo Yo, el tiempo de estos Acontecimientos, pero ello será, ellos llegarán; y para ello, Yo os Preparo; para que vosotros, Preparéis también con Amor, a las Nuevas Generaciones.

77. No olvidéis a los niños. Mirad siempre detrás de los niños, un espíritu Grande que se levanta; un espíritu que, a través de una pequeña envoltura, se encuentra atado e indefenso. Tened caridad de él, y no miréis nunca un niño; mirad siempre un espíritu.

78. Recordad que Yo en aquel Segundo Tiempo, entregando Mi Palabra a las multitudes, acercabanse a Mí los inocentes, los pequeñitos; y algunos de Mis Discípulos, trataron de apartarlos para que no interrumpiesen Acto tan Solemne; mas entonces, Yo Reprendiendo Dulcemente a Mis Discípulos, les dije: “Dejad que los niños, se acerquen a Mí.”…

79. También a vosotros, os digo: Dejad que los niños Disfruten también desde sus primeros Pasos Espirituales en este Tiempo, del Manjar que a vosotros Yo he brindado. …

80. Ved como la Intuición de los espíritus, aun a través de los infantes, les dice siempre: que Dios es invisible al ojo humano, que Dios Existe y Está en un Más Allá y Está en todas las cosas. …

81. Esa Intuición, Aprovechadla Discípulos y Convertid a los niños, en vuestros propios Discípulos, para que les llevéis paso a paso, por la Senda Firme de la Espiritualidad de esta Obra Espiritualista, que os he venido a Trazar una vez más a vuestro espíritu.

82. En Mi Palabra, todo os lo he entregado en Verdad; mientras el Maestro, entrega su Divina Lección e incansablemente habla a los Discípulos, los Discípulos, –mentalmente– hablan también a su Maestro.

83. Unos, interrogan de los Conocimientos Espirituales; otros, forman interrogación sobre el futuro de la vida Terrestre. Unos, solicitan Luz Espiritual; y otros, piden al Maestro un Báculo para Seguirme, apoyándose en él, mientras caminan en la Tierra.

84. Unos dan al Padre; y otros le piden. Unos dan gracias; otros piden Beneficios y Caridades; y a todos, el Maestro complace. De Mi Mano Divina a la vuestra, sea Mi Caridad y Mi Amor, ¡oh Pueblo!…

85. ¡No vengáis a la Puerta de Mi Reino, cual pordioseros!… ¡No Me pidáis en el Nombre de María, ni Me pidáis en el Nombre de aquellos Justos que Moran en el Más Allá!… ¡No extendáis ante Mí, vuestra mano, como lo hacen los pordioseros a vuestra puerta!… ¡Venid a Mí, como Mis Propios hijos!… ¡Venid a Mí, como Mis Discípulos!… Venid a Mí, como Mis Pequeños muy Amados… y Pedid, ¡Pedid que se os dará!…

86. ¡Pedid, en vuestra Paciencia!… ¡Pedid, en vuestra Conformidad!… ¡Pedid en vuestro Silencio, en vuestra Esperanza!… ¡Pedid en vuestra Fe, Mi Pueblo!… No hace falta que Me pidáis con la palabra ni aun con el pensamiento. ¡Esperad!… Yo Todo lo sé. Sé lo que os hace falta. Sé lo que os debo Entregar y lo que no. Yo Conozco el instante Oportuno en que debo entregar algo a vosotros. ¿Qué debéis hacer, entonces, Mis hijos? Caminar, Velar y Orar… Cumplid con vuestros Deberes; y entonces, Yo Cumpliré con los Míos.

87. No desconfiéis, cuando la prueba sea, en Verdad dura; cuando el fardo pese mucho o el cáliz sea muy amargo, allí estaré Yo.

88. Si invocáis Mi Caridad tratando de ablandar el Corazón Divino, en el Nombre de María, la Madre del Redentor, Yo os digo: Mi Corazón, no es duro; y ese Manto Maternal, no os deja de cubrir jamás. … Es el Amor Materno y Divino que viene de Dios hacia todas las criaturas; es el Amor Celestial que el Padre Reveló en el Segundo Tiempo a los hombres, enviando su Esencia de Amor Maternal, su Ternura Divina, llamada: María… a Encarnarse entre vosotros, para ser Bendita entre todas las mujeres, para que, de su Seno Precioso y Puro, brotara el Cuerpo que había de albergar la Semilla de Dios, la Palabra Divina, la Vida Eterna del espíritu.

89. Si os Sentís manchados e indignos a veces para pedir al Padre, podéis llegar por el camino de la Preparación, a la Fuente del Arrepentimiento; en esa Fuente, podréis Purificar vuestras faltas, Examinar vuestra Conciencia y formar Propósitos de Mejoramiento y de Adelanto para vuestro espíritu y para vuestra carne; y una vez así, podéis Elevar Humildemente vuestra Vista Espiritual para Contemplar Mi Faz de Padre, Mi Faz Divina, que no se oculta jamás, que podéis Mirarla con la Mirada de vuestro espíritu, de vuestra Fe y de vuestra Esperanza. Así, Miradme, como a un Padre; no como a un rico poderoso que él todo lo tiene; y que vosotros, nada tenéis.

90. Ya os dijo, el Maestro: Llamad a Mi Puerta… pero con la Voz del hijo, que llama al Padre; no con la voz del pordiosero.

91. No con esas lamentaciones, busquéis Conmover Mi Compasión; porque entonces el Padre, tendrá que Reclamaros que lo Miráis como a un desconocido, como a un extraño; y Yo quiero que ya Me Reconozcáis, como lo que Soy en Verdad: vuestro Padre Celestial. …

92. Si a vosotros, os dejo inundados de Paz y de Bálsamo y en este Día, renuevo vuestra Esperanza y Fe en vuestros corazones; vosotros: Elevad vuestra Oración de Paz, por todo el Universo… que Yo, Escuchando esa Plegaria Espiritual, Derramaré sobre vuestros semejantes: Dones, Gracias, Bendiciones y Perdones… como los que vosotros, habéis obtenido una vez más, en este Día de Gracia. …

¡Mi Paz sea con vosotros!…

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