Cátedra 1948 Ene. 11

Cátedra del Divino Maestro. Domingo 11 de Enero de 1948 Tema: ¡Cristo a través de Jesús, no trajo ritos ni enseñó idolatría!

¡Gloria a Dios en las Alturas y Paz en la Tierra a los hombres de Buena Voluntad!… Gloria a Dios en las Alturas y Pasa Mi Espíritu Divino de la Escala de Perfección a la de Jacob, para una vez más desde ahí enviar Mi Palabra entre Mi Pueblo Bendito de Israel, en este día 11 de enero de 1948, en que reunidos y congregados podéis encontraros, Mi Pueblo, en representación de los Siete Sellos, de las Siete Iglesias que Elías, vino a implantar por Mi Voluntad, a la Tierra. Yo os Bendigo, y os recibo en esta alba de Gracia y por vos al Universo entero, en Mi Nombre que Soy el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. …

1. Pueblo Amado, incansable Pueblo de Israel, llegáis bajo la sombra del Árbol, trayendo solamente vuestro corazón Preparado, trayendo ante Mi Mirada Divina como única Ofrenda: vuestro corazón; porque sabéis, ¡oh! Discípulos y Párvulos del Tercer Tiempo, que no podréis encontrar -dentro o fuera de vosotros- otro Tributo, ni otra Ofrenda más Grata ante Mi Mirada Perspicaz, que vuestro corazón Limpio o manchado; pero es vuestro corazón, que es vuestro Altar, que es Mi Santuario, Limpio o manchado; y así, lo traéis delante de Mí; y el Limpio, lo hace presente delante de Mí y Humildemente, Me lo ofrece… ¡Bendito sea!… porque puedo Morar de lleno en él. Y aquél, que manchado Me lo presenta y Humildemente se confiesa, pecador e indigno delante de Mí: ¡Bendito sea también!… porque Mi Amor lo Lava, porque la Caricia de Elías, lo acerca a Mí y lo hace Digno.

2. Y así, ¡oh! Mis Discípulos de este Tiempo, en este momento, os presentáis, Preparados de corazón y de espíritu. ¿Para qué, Israel Bendito?… Para que podáis Uniros los unos a los otros, formando Un solo pensamiento y Un solo corazón; Un solo Santuario, con las puertas de vuestro Amor abiertas a Mi Llegada, poder dar la Bienvenida al Rayo que se desprende de Mi Razón Divina, al Efluvio que se desprende de Mí, como Padre Creador; para que estos Fluidos Divinos, desciendan a lo más profundo de vuestro ser, a vuestra Conciencia, ¡oh, criaturas muy Amadas de Mi Divinidad!…

3. Solamente la Preparación de vosotros, solamente el átomo de Fe que Me habéis presentado a lo largo de este Tiempo, ha obrado el Milagro de Mi Perenne Presencia entre vosotros. Cuando los unos han flaqueado, los otros han sido Fuertes; y siempre, he encontrado un corazón, por el cual, se han hecho Dignos los demás.

4. Hoy, que el número de Mis Discípulos y de Mis Escogidos, se ha acrecentado; la Preparación de Mi Pueblo, también ha aumentado; y la Fuerza del pensamiento de Israel, de este Pueblo Bendito congregado por Mi Mano Poderosa, ha crecido; la Fuerza Espiritual del Mismo, se hace sentir ya sobre la Tierra; la Elevación de su espíritu, atrae cada día y cada momento con más fuerza a Mi Rayo Universal; por lo que el Maestro, os dice: ¡Bendito seáis!…

5. Habéis Progresado, habéis caminado adelante; mas, si por instantes, os habéis estacionado y habéis caído en el letargo de la rutina; y los otros, han caído en el hastío o en la familiarización de Mi Palabra, pronto se acerca entre vosotros, el Pastor y os levanta; os Acaricia, os pone Alerta y os hace Velar.

6. Y cuando Yo Me acerco una vez más, encuentro que el Pueblo, se levanta y recuerda el Llamado que se le ha hecho, la Misión que se le ha confiado y la Preparación que está recibiendo; abre sus ojos, Limpia su Conciencia, Prepara sus oídos y Me dice: -Maestro, ven una vez más, hazme Sentir Tu Presencia hasta lo más profundo de mi ser, para Escucharte con el debido Recogimiento y después Tributarte mi Amor. …

7. Así Me acerco, penetrando de puntillas en cada corazón, para palpar lo que os hace falta; y así, -al escudriñar el interior de vuestro ser- encuentro el Amor, el Propósito, el Ahínco, la Fortaleza Espiritual, la Conformidad en las pruebas, la Obediencia para Mis Mandatos, el Acatamiento para vuestra Restitución; y también, encuentro en algunos corazones: la duda, la incertidumbre, la indecisión, la falta de Fe, de Esperanza y la confusión… en otros: el desaliento, las perturbaciones y las tempestades del espíritu y de la carne… para todos, tengo Comprensión y tengo Caridad. Penetro en lo más profundo de cada corazón, y no llego como un Juez; sino como Amigo, portador de todos los Bienes y de todas las Caridades, dueño de todos los posibles.

8. Y así voy entregando a cada uno de Mis hijos, –invisiblemente– lo que les hace falta, para poder levantar a todos, para poderlos Persuadir, para poder contemplar que Mi Pueblo Unificado y Firme; Unido y Fuerte se levanta caminando todos al mismo compás, todos al mismo paso, no en vertiginosa carrera, ni en paso lento e indolente; sino con el paso Firme, Seguro y Confiado, todos venceréis; cercano puede encontrare el momento en que todos podáis contemplaros con la misma Fuerza, con el mismo Ideal, con el mismo Conocimiento, Pueblo; para que todos podáis atravesar las grandes pruebas y esperar el final de esta Etapa con la debida Preparación, para que después de Mi Partida podáis, -sin vanidades, sin alarde, sin hipocresía, sin falsedad y sin prevaricación- levantar vuestra planta en pos del que está necesitado, abrir vuestros labios y entregad Mi Dulce y Sabia Palabra; que si esta Palabra entregáis, como Yo os la he dado, bastará para hacer Ver al ciego, Andar al paralítico, Sanar al leproso, Regenerar al que ha caído en vicios y Calmar el hambre y la sed de los hambrientos y sedientos de Mi Voz, de Mi Palabra y de Mi Esencia.

9. Pueblo Amado, si almacenáis esta Palabra, no en vuestro cerebro, sino más profundamente en vuestro corazón y Conciencia: En vuestro espíritu… y de ahí, hacer que brote ella Misma, que se Manifieste y se exprese en Caricia, en Miradas, en Oración, en Buenos deseos, veréis entonces grandes Prodigios, veréis que vuestro espíritu existe y que está dormido, que está dentro; y también os rodea esa Joya de Valor Incalculable, para el Padre; es un valor incomprendido para vosotros y que no se ha conocido a través de ninguna idea, porque el hombre no se ha Preparado, no se ha Espiritualizado.

10. Cuando vosotros, alcancéis esta Preparación, exenta de fanatismo, de mistificación, de materialismo, de idolatría; entonces, os Reconoceréis plenamente y alcanzaréis a Comprender que Más Allá de vuestros sentidos y talentos, hay algo que en Verdad, no habíais Conocido, ni habías Comprendido.

11. Pueblo Amado, Mi Divina Enseñanza, todo lo abarca; en el fondo de Mi Palabra Divina, podréis encontrar la Enseñanza para vuestro espíritu, también la Enseñanza para vuestro tránsito como seres humanos en esta Tierra; en el fondo, en el Sentido de Mi Palabra, podréis encontrar el Consejo, el Precepto para aplicarlo en todos los instantes de vuestra vida. Mas, bien sabéis, que Soy Divino y que si grandemente Me he materializado entre vosotros, de este límite no debo pasar; y vosotros, sois los que debéis Elevaros; y no obliguéis al Padre, a descender hasta vuestro nivel materializado, que es de imperfecciones, en donde existe la mancha y la impureza.

12. Mas, vosotros, por la Escala de la Oración, podéis Elevaros por sobre todas las cosas que son miseria, imperfección, mancha y podredumbre, para así poder encontrarme a Mí; para arrojaros en Mis Brazos Paternales, que siempre os esperan.

13. A eso, tiende Mi Enseñanza, para eso he venido en este Tiempo entre vosotros, para que, por una vez más; Trazaros el Camino… empañado por la mente de los hombres, por el pecado, por la falta de Respeto y de Amor, por la desobediencia, por el fanatismo, por las tradiciones, ritos y liturgias que los hombres han llevado; y con los cuales, han cubierto Mi Obra y Mi Doctrina.

14. Vengo una vez más, a despojar Mi Obra y Doctrina, de todo lo que los hombres le han añadido. Vengo a despojar Mi Doctrina, de todo lo superfluo e innecesario, para que vuestros ojos, Conciencia y corazón puedan contemplar la Pureza, la Sencillez y Llaneza de Mi Doctrina; y volverla a Aprender, como Yo la entrego.

15. No es la primera vez que Me presento como Maestro, entre vosotros, ya estuve en aquel Segundo Tiempo; y mencionadme, si en aquel Tiempo, Yo os entregué una Doctrina complicada; decidme, si el Maestro, fue idólatra.

16. Yo, os hablé en Parábolas, en Sentido figurado; tomé como Ejemplos, las expresiones de la Naturaleza: La espiga de trigo, la montaña, la higuera, el río, la ribera del mar, el desierto, el huerto con sus flores, el niño, los elementos… toda la Naturaleza y toda la Creación, que son una Lección Profunda; Instrucción Profundísima, que el Padre, os ha entregado; Yo cual un Libro de Saber Divino, pude tomarla en aquel Tiempo, para Explicaros el Sentido de la existencia humana y el porqué de la Vida Espiritual.

17. Mas, para vosotros, no traje tradiciones, no os enseñé ritos ni liturgias, ni siquiera os dije: ¡traed canteras y levantad templos materiales!… no, Mis Bienamados. Vine solamente a vuestro corazón, y os Enseñé, la Oración Perfecta; y os Enseñé, que doquier que os encontrareis, podríais hallar la Escala de la Oración para llegar a Mí.

18. Yo Oré delante de vosotros, en medio del desierto y en la medianía de él, os demostré que no estabais solos; que ahí, la Mirada y la Presencia del Padre, -en el momento de prueba, de hambre y soledad- podían ser con vosotros.

19. Yo os Enseñé a Orar, en la cumbre de la montaña; y ahí lejos del ruido del mundo, lejos de las sinagogas, lejos del pecado, podáis Elevar vuestro espíritu, como Yo os lo Enseñé.

20. También, Yo, en el Huerto, -en el momento de prueba- os Enseñé a Orar, a Acatar la Voluntad del Padre, sea cual fuere; porque Ella, siempre es Perfecta.

21. Y si en aquel Segundo Tiempo, en el cual vuestro espíritu no había llegado a su completa Evolución, sino que estaba iniciándose en la Segunda Era, Yo pude enseñaros tan alta Lección de Espiritualidad para rendirme Culto a Mí. ¿Qué podéis esperar de Mi Tercer Advenimiento en cuanto Dios y en cuanto a Maestro?… ¿Podíais esperar que en este Tercer Tiempo, os hiciere retroceder?… ¿Podíais esperar de Mí, que os enseñara a erigir sinagogas y altares bruñidos de oro?… ¿Podríais esperar, que os viniese a enseñar a hacer con vuestras propias manos, Mi Divina Imagen?… ¿Podríais esperar que Yo, en este Tiempo, os enseñara el culto de las tradiciones y de los ritos?… No, Pueblo Amado.

22. ¡Heme aquí!… si dentro de estas Casas de Oración en este Tercer Tiempo, rinconcillos de Humildad y de pobreza; aún albergáis algunas cosas; bien sabe vuestro corazón, en dónde Estoy Yo; bien sabe vuestro espíritu, cómo encontrarme a Mí; bien sabéis, por qué Yo vengo y Me Presento en estos Recintos humildes.

23. De Cierto, muchas veces os he dicho: No es menester, estas cuatro paredes ni esta techumbre… no hace falta a Mi Rayo Divino, ni a Mi Espíritu, el banquillo en donde se aposenta la envoltura; pero para vosotros, sí son cosas necesarias; vosotros, que necesitáis el Recogimiento, la soledad, que necesitáis apartaros del ruido del mundo, el Maestro os concede las cuatro paredes y la techumbre que ni hoy ni nunca serán Mi Santuario; que ni hoy ni nunca serán Mi Templo. Porque Mi Santuario, está en el corazón de cada uno de vosotros; y Mi Templo, lo forma la Unión de todos los corazones.

24. Así he venido en este Tercer Tiempo, Pueblo: A Limpiar el Camino, a recordaros una vez más, que lo principal para el Padre, es vuestro espíritu; es el Cumplimiento de la Ley, no el cumplimiento de las tradiciones; porque ya en los Tiempos pasados lo hicisteis, delante del Padre, y olvidasteis su Ley, por el Cumplimiento de las tradiciones.

25. Y en aquel Tiempo, vino el Cristo, entre vosotros, para borrar las tradiciones y para recordaros la Ley Divina. El Padre, nunca ha borrado la Ley, siempre la ha Respetado, porque la Ley es Él Mismo; y si en aquel Tiempo, os dije: “¡No vengo a borrar la Ley, que Moisés, os entregó!…” Así también, en este Tercer Tiempo, vengo a deciros: ¡No vengo en contra de las Leyes que el Padre entregó a Israel, ni vengo en contra de Mis Palabras, entregadas en el Segundo Tiempo!… ¡Oh, humanidad, vengo solamente a Consumar Mi Obra, entre vosotros!…

26. Si en aquel Tiempo, despojé Mi Obra, de todo lo que el hombre le había atribuido; hoy, también os he venido a apartar, de los caminos inciertos; a deciros: Ésta es Mi Doctrina… no Perdáis el tiempo, no perdáis ni un segundo en ritos; Amaos los unos a los otros e impartid la Caridad.

27. Solamente, Orad cinco minutos; y con ello, es suficiente. Cinco minutos de Comunión Verdadera con vuestro Padre, de Comunión Perfecta con vuestro Dios; para que así, podáis Sentir la Presencia del Padre, a lo largo de toda vuestra existencia.28. Mi Presencia, que siempre Está, y no siempre podéis Sentirla; es la que Yo, os he venido a Enseñar a Sentir en Verdad, a llevar en vosotros mismos, a Conocer, a Respetar.

29. Llevándome en vuestro espíritu, llevándome en vuestro corazón, ¿qué os puede hacer falta en esta Tierra?… ¿Por qué por instantes dudáis, ¡oh!, Pueblo de Israel?… ¿Por qué presentís en cada día y momento, que la tragedia se cierne en vuestro paso?… ¿por qué tenéis falsos presentimientos, si Me lleváis muy dentro, de vuestro corazón?…

30. No estáis libres, ni exentos de dolor, no estáis libres de la muerte; sin embargo, todo ello, es muy Natural en vuestro destino. El dolor, es un cáliz preciso, no huyáis de él. Si nunca llegara a vuestros labios, dad Gracias al Padre; mas, si el cáliz del dolor llegará a vuestros labios, Preparaos y con Paciencia, apuradlo; porque no sabéis, que ese cáliz, os Purifica, os Dignifica, os hace Comprender los acontecimientos y las cosas, Limpia la Conciencia, Tranquiliza el corazón y también detiene el paso en la carrera desenfrenada.

31. Y la muerte, Mis hijos, bien sabéis lo que es la muerte para el hombre, solamente es la cesación de la existencia humana, el descanso para la materia; pero es el Nuevo Día para el espíritu, la Liberación de él, el Regreso del desterrado a su Verdadera Patria. Los que como vosotros, habéis echado raíces profundas en vuestro destierro, sentís dolor en vuestro corazón, al pensar que un día partiréis de la Tierra e iréis paso a paso a otra morada, aquella Morada que el Padre, siempre os ha dicho, que es la Mansión Eterna; entonces, se entristece vuestro corazón, se amedrenta vuestro espíritu y os aferráis más a esta existencia humana.

32. ¿Por ventura, sería eso un signo de Espiritualidad, Mis hijos?… ¿Es signo de Conocimiento Espiritual, eso que sentís?… ¡No, en Verdad!… es la materialización del espíritu, es la carnalidad en plenitud. Mas, el Maestro, que es la Comprensión Divina entre vosotros, ha venido una vez más a Enseñaros; para que más tarde vosotros, enseñéis a vuestros hijos y no solamente a ellos, sino a todos por igual; para que vosotros, antes aprendáis a tomar en esta existencia humana el sentido en que debéis tomarla, no con indiferencia, no con frialdad, ni con despego y desprecio; sino con Amor, con Interés, con Respeto, con Ideales, con Alegría; porque esta existencia humana encierra la semejanza de Mi Reino Espiritual; esta Manifestación de la Vida, es una Parábola, es un Libro que debéis leer; que esta Manifestación de Vida, encierra bellezas, Sustancia y Esencia; que todo lo que hay en su Seno, es Amor, es Eternidad, es Caricia y es Bondad para todas las criaturas que dentro de ella pueden convivir; y que todo esto, que es un Don que el Padre, os ha concedido, no debéis mirarlo con indiferencia.

33. El Padre, ha Creado Todo para Beneficio y Recreo de sus hijos; y mientras por ahora moráis en esta Manifestación de vida, en la cual también existe el dolor, la Restitución y la pena; debéis entresacar de Ella, todo lo Bello, todo lo que sea Esencia y Bien para vosotros; de lo cual, puede encontrarse llena esta animación de Vida.

34. También, os he Enseñado a través de los Tiempos, a Prepararos, a tener siempre Preparado vuestro viaje para el Más Allá, porque los unos parten a temprana hora, los otros en la juventud, otros en la ancianidad, unos en el principio del camino y los otros a la medianía o en el final de él; y es menester, que los unos y los otros, podáis siempre tener Preparados: alforja y cayado… para emprender el viaje con Reconocimiento, con la debida Conciencia, con la Verdadera Confianza y Regocijo. Sin embargo, ¿quién lo hace así?… ¿Quién ha alcanzado a Comprender estas vicisitudes?… ¿Quién ha alcanzado ese límite, qué es, lo que busca el Padre?… Porque vosotros, sois Mis criaturas muy Amadas.

35. Porque sois Mi Verdadera Imagen: con Existencia, con Inteligencia, con Razón y Conciencia. … Imagen, con espíritu, con voluntad propia, con Amor. Imagen, con Simiente, con Atributos, con Potencias y Sentidos, ¿para qué?… para poder Representarme a Mí, en este mundo; para poder imitarme y dar Testimonio de Mí, un Ejemplo Digno de Mi Divinidad; para poder ser vosotros, en esta Tierra: Espejos de Mi Amor y de Mi Faz. …

36. Es lo que busca el Padre, ésa es la sed y el hambre de Mi Espíritu: Sed y hambre de Amor, de Comprensión, de Conocimiento entre vosotros. Y, ¿cómo podréis Amarme, debidamente?… ¿Cómo podréis rendirme un Culto, Agradable a Mi Espíritu?… ¿Cómo podréis cumplirme debidamente, si no Me Conocéis?…

37. Yo, siempre he recibido vuestros tributos, siempre con Amor he recibido vuestras ofrendas, siempre Me he dejado Acariciar por vuestras muestras de Afecto espirituales; y Me he Dignado escuchar, vuestras súplicas espirituales; pero vosotros, ¿sabéis si son Dignas de un Dios, que es Todo Perfección?… ¿Sabéis si son Dignas de vuestro espíritu, que es un átomo de Mi Perfección?…

38. Mas, no temáis, no vengo a afrentaros ni a confundiros, no vengo a entregaros un Cumplimiento o un Culto imposible, es lo que siempre os he Enseñado, la Enseñanza más Pura, Sencilla y Diáfana: El Amor a vuestro Dios, de espíritu a Espíritu; y el Amor para los otros, de corazón a corazón… esto que ha sido tan imposible para el hombre, y que es tan Sencillo para Dios, que es todo Amor.

39. Y eso que debe ser tan Sencillo para vosotros, es lo que el hombre a través de las Eras, no ha alcanzado a Practicar: El Amor… porque habéis desarrollado vuestros talentos, habéis desarrollado vuestras pasiones humanas, vuestra codicia y vanidades; mas las Virtudes, que son la Simiente más Pura y Preciosa en el seno de vosotros, las habéis dejado adormecidas, latentes; y a Ellas, he venido a Despertar.

40. Yo Me he dirigido a vuestras Fibras más Sensibles de vuestro corazón y vuestra Conciencia, ya que no han muerto aún, en el fondo de vuestro espíritu. A ellas Me he dirigido, para tocarlas con la Esencia de Mi Palabra, de Mi Testimonio; y por Ellas, habéis Despertado.

41. Pueblo, vos, que habéis afinado vuestros oídos para Creerme, porque Me habéis escuchado para sorprenderme, porque habéis estudiado Mi Palabra,- porque la vais Sintiendo en lo más profundo de vuestro ser- aquí estáis circundándome. Aquí, en torno a Mi Palabra, puedo contemplar al filósofo de la Tierra, a los grandes pecadores, a los que dirigen multitudes, a los hombres sencillos, a los parias de la Tierra, a las madres abnegadas, a las mujeres abandonadas, a las florcitas deshojadas en el Camino de la Vida, a la ancianidad desengañada de este mundo. Con todos estos corazones, he formado Mi Familia. Todos Me habéis escuchado y Me habéis tenido; y todos, Me habéis Comprendido.

42. Y ahora, que grandes Conocimientos habéis alcanzado a Comprender por esta Palabra Limpia, Sincera y Pura; Libre, en Verdad, de toda influencia humana y de toda influencia pecaminosa, habéis alcanzado a Comprender el Sentido de la Verdadera Vida; el Sentido, de la Manifestación de Vida Universal, en la cual se encuentra la existencia humana y la Vida Espiritual; y a través de esta Palabra, habéis comprendido, cuánto es el Amor de vuestro Padre; habéis comprendido, cuán grande es vuestra Responsabilidad, cuán significativa es vuestra presencia y vuestra existencia en medio de este Universo; y decís, al Padre: -¡Padre, qué dicha tan grande el poder existir!… ¡El poderte Creer, Conocer y Amar cada día!…

43. Y desde esta humilde reunión que tenéis con vuestro Maestro, -que se Comunica a través de una carne pecadora como la vuestra- sabéis, que no he permitido que os convirtáis en jueces; pero solamente os he dejado los ojos y el entendimiento, para que Comprendáis los acontecimientos y las cosas; y el corazón, para que Sintáis.

44. Mirad, cuánto el hombre ha Desarrollado su cerebro, su Inteligencia, su ciencia del Tercer Tiempo. ¿Es acaso la ciencia, abominable ante Dios?… ¿He venido Yo como enemigo de la ciencia y de los científicos?… Dejo un momento en silencio a Mi Pueblo, para que él pueda contestarse en silencio; mas, Yo después os contesto: No, Mi Pueblo… no Soy el enemigo de la ciencia, porque Yo soy la Ciencia Misma, porque soy el Principio y Fin de todas las cosas. Pero sí Soy el enemigo más poderoso de las malas ciencias, de las ciencias pervertidas que llevan al hombre al dolor, a la muerte, a la confusión, a la falsa grandeza y al abismo. Sí Soy el enemigo, de las malas ciencias, en Verdad y en espíritu.

45. Y, os digo: Soy el Amigo de los hombres de las Buenas Ciencias, de aquellas que se han sacrificado arrancando los secretos de la Naturaleza en Beneficio de la humanidad; de los que han consagrado su niñez, juventud y ancianidad y toda su existencia humana, consultando los Arcanos con Amor, con Respeto y llevando siempre el Ideal para Salvar a los hombres y muriendo ellos, desconocidos por los hombres en su pobreza material, como Yo, en la cruz, de su propio sacrificio. Ellos están cerca de Mí, por lo tanto, no levantéis vuestras plantas ni abráis vuestros labios, abominando de todas las ciencias, no hagáis eso jamás; porque Yo he creado todas las ciencias, Yo os entregué el Árbol de la Ciencia y de la Vida, para que le Cultivaseis; mas no todos lo cultivaron con Espiritualidad, con Ideales Divinos; los unos sí y la mayor parte, no.

46. He aquí, por qué en este Tiempo, saboreando los distintos frutos que os ha brindado la ciencia, pocos son los frutos de Amor y muchos son los frutos de grandeza, de tiniebla y vanidad. Y sin embargo, Pueblo, ¿creéis que el Padre, en su Solio, no goza contemplando la Fortaleza, la Inteligencia, la ciencia de sus hijos? ¿No creéis que sea una prueba que dan ante el Padre, de lo que Él Mismo les ha confiado a ellos?…

47. Yo, puedo recrearme, porque llegará el instante en que todos los hombres grandes y pequeños, Comprendan que si fueron grandes, lo fueron por Mi Amor, porque los puse en el principio del Camino, porque les entregué su Heredad para que caminasen. Yo les Perdonaré su orgullo y su falta de Fe en Mí, pero cada uno de sus actos serán juzgados.

48. Mas, vosotros, en el Tiempo de la Luz, tenéis que dar Testimonio de las grandezas de la ciencia. Os dice esto el Maestro, para que vuestra capacidad sea grande, para que no seáis los malos jueces en la manifestación de la Vida, porque Yo quiero que cuando el mundo os escuche, palpe en vosotros –exteriormente– la Humildad y la pobreza, pero que vuestra Palabra sea llena de Verdad y de Luz.

49. Yo quiero que cuando el mundo escuche a Mi Pueblo de Israel, no encuentre confusión, porque el mundo se encuentra harto de confusiones; y Yo, no he traído ninguna confusión.

50. Con la Limpidez, Espiritualidad y Sencillez con la cual Yo os Enseño, así también vosotros enseñaréis; y a nadie diréis, que sois Maestros. Yo Prepararé a cada uno de vosotros, infinitos momentos y Oportunidades, para que Trabajéis, para que podáis Practicar Mi Enseñanza y levantéis Cosecha en gran manera; para que levantéis porciones en provincias, comarcas, aldeas y aun en las naciones extranjeras.

51. Así, recibid Mi Palabra, siempre con esta atención; y veréis como Ella, es imborrable. De Mi Cátedra, saldréis y aparentemente habréis olvidado Mis Palabras; pero después, cuando menos lo esperéis, ¡oh, Mi Pueblo!… Mis Palabras brotarán, de lo más profundo de vuestro ser; y veréis que vuestra Conciencia, es como un granero que guarda cada una de Mis Palabras y Mis Frases, como un granito de Trigo que tendréis que sembrar el mañana, cuando sea el momento propicio.

52. Yo en este instante, os dejo llenos de Mi Paz y de Mi Fuerza, que han emanado de esta Mi Palabra Divina, para que siempre moréis con la debida Preparación y que vuestra Vida en esta Tierra, sea la Preparación que tengáis siempre hecha, para cuando llegue el momento inesperado de vuestra partida. …

53. Orad, Pueblo Amado, por todos los que sufriendo están, entre la humanidad. Yo os Bendigo y os Perdono, en Mi nombre que soy el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. …

(Hacen 5 min. De Oración)

[El Divino Maestro, a los postreros]

54. Pueblo Amado, de Cierto, os digo: El mundo, ha recibido. En estos instantes, he dejado que seáis vosotros, los que en estos cinco minutos, entreguéis la Caridad al mundo que sufre.

55. Me he complacido con vuestra Preparación, en palpar la Transportación de vuestro espíritu, hacia aquellos vuestros hermanos que en grandes conglomerados en este Tiempo, se levantan en bandos, amenazando los unos y los otros en un nuevo caos mundial.

56. Brota el temor y el pavor del corazón del mundo; brotan de ellos, las voces que claman Justicia; vuestro espíritu palpó el hambre, la falta de Paz, la confusión que reina en todos, el desorden mundial, todo lo habéis Sentido y Palpado; y en estos cinco minutos, ¡cuánto en Verdad, habéis sentido por ellos!… Yo hago Efectivo todo lo que habéis derramado, todo cuando habéis dejado en aquellos corazones; y así, sigáis practicando esta Bendita Oración que os he Enseñado en el Tercer Tiempo. Ya que vuestros cuerpos, ya que vuestras plantas materiales no os pueden trasladar; vuestros espíritus, -a través de la Oración- en un instante os comunican con ellos.

57. ¿Quién de vosotros no ha llevado un Mensaje de Paz, una gota de Bálsamo, una torta de Pan?… Es lo que deseáis, lo que pedís, pedís la Solución de los grandes conflictos, que brille la Razón y la Justicia, que impere la Fraternidad.

58. ¿Cuándo surgirá la Comprensión entre los hombres?… No lo sabéis, si ni en las religiones ha podido haber Comprensión entre unas y otras, diciendo Amar a Un Solo Dios, ¿qué podréis esperar, de las ambiciones ciegas de este mundo y de los poderes de la Tierra?…

59. Pero, Velad y Orad por todos y llegará el tiempo de la Unificación Universal, después de las pruebas que se esperan; después de las batallas vendrá la Unificación Universal que vosotros pedís, pero seguid trabajando incansablemente, no os detengáis en la Evolución, en la Espiritualidad. Seguid Luchando, que en Verdad, habéis recibido Cargos y Dones del Maestro, que no habéis comenzado todavía a Practicar.

60. He aquí, la Campiña, ella abre sus puertas para que tengáis la Oportunidad plena de que sirváis al Señor. ¿En qué forma?… Sirviéndoles a los demás, sirviéndole a Mi Mundo Espiritual. La Campiña, puede encontrarse Preparada; y Ella, os dará la Bienvenida. ¡Bendito seáis, los que escuchéis el Llamado!…

61. Yo os Bendigo y Perdono en este instante, recibiendo vuestra Oración y haciéndola Efectiva en todo el Universo.

62. Voy una vez más a transformar las aguas, que han sido el principio de la Fe de muchos corazones y han sido el instrumento del Cumplimiento de muchos de Mis hijos. Una vez más el Maestro, os dice: ¡Bienaventurados aquellos que Me hagan presente las tres gotas de agua, porque en ellos derramaré en tres Potencias Mi Potestad para que hagan Prodigios!… ¡Oh, Pueblo Bendito de Israel!…

63. Aguas que esperáis Mi Preparación, Yo os transformo en Bálsamo de Curación, para el enfermo; en Luz, para la Liberación de los espíritus turbados; en Regeneración, para el varón o la mujer viciosos, en Fortaleza y Buen Camino, para el niño; en Preparación, para el anciano, en Mi Nombre que Soy el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. …

64. ¡Haced la Caridad, disipad tinieblas y mal ambiente por doquier y haced la Paz!… Mas, si por un momento escasearan estas Aguas, no temáis, no perdáis la Fe, que si vuestra Oración es Ferviente; entonces, alcanzaréis más, mucho más, de lo que estas aguas pudieran entregaros.

65. De esta manera, os llevo de la mano hacia la Espiritualidad Verdadera, para que os levantéis Cumpliendo y trabajando todos, formando Un solo Cuerpo y Una sola Voluntad. … ¡Adiós, Pueblo Amado!…

¡La Paz de Mi Espíritu, dejo entre vosotros!…

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