Semejanzas entre el pueblo Azteca y el pueblo de Israel

De Wiki Espiritualista
Saltar a: navegación, buscar


Referencia en el Libro de la Vida Verdadera [1]

CÓDICE BOTURINI Lamina 1
CÓDICE BOTURINI Lamina 2
CÓDICE BOTURINI Lamina 3
CÓDICE BOTURINI Lamina 4

•5-125-39. Os concentraréis en el fondo de vuestro corazón, formando con la unión de vuestros pensamientos un sólo espíritu, para que vuestra oración, como si fuese agua cristalina, caiga al pie de este arbusto que estáis cultivando, el arbusto se transforme en árbol corpulento y os dé abundantes frutos con qué alimentaros en el tiempo de pruebas.

•5-125-40. No temáis por no poder recibirme entre pompas y galas o con regias ceremonias; vuestra humildad y sencillez son el mejor ambiente que podéis preparar para mi manifestación; Yo quiero espíritus, porque son los que busco, por los que descendí al mundo en otro tiempo, y por los que di mi sangre.

•5-125-41. Yo fui quien señaló en aquel tiempo el lugar y la hora para mi advenimiento en cuanto hombre; también Yo he marcado el lugar y el tiempo en que vendría entre los hombres en la Tercera Era. Todo fue preparado con perfecta justicia y sabiduría. Una nueva tierra habría de ser testigo de mi nueva venida; el occidente habría de iluminarse con el resplandor de mi presencia. Escuchad: Hace tiempo en el norte de vuestras tierras habitaba una grande tribu, de la cual surgió un profeta inspirado por mi luz. El levantó y condujo a aquel pueblo en pos de una hermosa tierra, donde deberían fundar su ciudad. Ante tan grata promesa, aquellas tribus se levantaron con la esperanza de merecer aquella tierra; nada los detuvo, y cuando a su paso encontraron obstáculos, su fe les ayudó a vencerlos hasta llegar al lugar profetizado, que era, como en el Primer Tiempo, una imagen de Canaán, la "tierra prometida" a los israelitas, la tierra que manaba leche y miel.

•5-125-42. Ved cómo la hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad y cómo nada es ajeno a mis designios y planes divinos.

•5-125-43. Aquella tribu inspirada en la fe de una promesa que llegó a ver cumplida, levantó su ciudad, y en ella elevó a su Dios su culto primitivo, formó sus hogares y dio esplendor a su imperio, que en su magnificencia se semejó al de Salomón. Fue aquella tierra, según las promesas, tierra de bonanza y de prosperidad. El varón era fuerte, la mujer dulce y tierna, y ambos eran hermosos; mas llegó el tiempo en que ese pueblo había de conocer el nombre y la obra de Cristo, su Señor, llegando a ellos la buena nueva en labios de hombres extraños que venían del otro lado del mar y a los cuales ya habían visto en sueños. Muy grande fue la misión de quienes trajeron a estas tierras la luz de mi doctrina; mas en verdad os digo que fueron muy pocos los que supieron cumplir con la ley de amor, de caridad y humanidad, que mis enseñanzas aconsejaban, porque en su mayoría aquellos hombres se dejaron poseer de la codicia, olvidando todo principio de fraternidad, haciendo correr a torrentes la sangre inocente, para adueñarse de cuanto sus ojos contemplaban.

•5-125-44. Los invasores derribaban los ídolos de aquel pueblo, haciendo que éste blasfemara en contra del Dios que aquellos venían a revelarles con tanta injusticia y con tanta crueldad. ¿Podrían aquellos idólatras reconocer a través de actos tan inhumanos a Cristo, el Dios del amor, Aquél que a nadie quita la vida, sino que antes da la suya para salvar al mismo que le ha ofendido? Aquellas tribus cayeron bajo la esclavitud y el dominio del fuerte, como en el Primer Tiempo Israel había caído bajo el yugo de Faraones y Césares. Fueron tiempos de dolor, de amargura y de lágrimas, los que vinieron sobre aquel pueblo, y fue entonces cuando su clamor, resonando en los cielos, atrajo sobre sí como un manto de infinita ternura, el amor de María, la dulce Madre del universo.

•5-125-45. Por su sensibilidad, ese pueblo estaba destinado a ser mariano, porque al reconocer y amar esa divina verdad, encontró la escala espiritual que conduce a Mí a los espíritus.

•5-125-46. Y ese pueblo, ¿Cuál es? Es el vuestro, el cual después de sus luchas y de su larga jornada ha contemplado la llegada del Tercer Tiempo, con mi nueva venida.

•5-125-47. Es mi palabra viva la que estáis escuchando, para que con ella destruyáis todo el fanatismo y toda la idolatría de que hubieseis rodeado mi nombre, enseñándoos un culto por medio del cual podáis buscarme de espíritu a Espíritu. Muy grande y fuerte de espíritu será este pueblo, cuando viva y practique el culto que le vengo enseñando; entonces podrá abolir la mentira y llevar a otras tierras el mensaje de espiritualidad y de luz que esperan las naciones.

•5-125-48. Este pueblo estará preparado para aquella lucha en que mi justicia presida la gran batalla de ideas; credos y doctrinas. Todos se sorprenderán cuando en medio del torbellino escuchen una voz serena y firme que será la de mis discípulos, cumpliendo su misión de fraternidad espiritual.

Relación simbólica

Mucha de la comunicación entre el hombre y Dios para con sus hijos es el lenguaje simbólico que se encuentra en las escrituras sagradas, en las parábolas y los sueños.

La misma historia del hombre, es en sí una lección que requiere interpretación espiritual.

Dentro del pueblo Mexicano se han vivido muchas experiencias espirituales que asemejan al pueblo de Israel y nos unen de una forma mucho más profunda que tiende lazos que comparten ambos pueblos al ser preparados para cumplir con una misión específica, que es servir como ejemplo y a su ves como símbolo de la dirección a seguir y el destino que nos espera, dependiendo de nuestras decisiones y como portadores de las promesas que cada ser puede encontrar al analizar las lecciones de la experiencia de estos pueblos.

Dentro de el tema a resaltar principalmente se encuentra la coincidencia de cómo ambos pueblos salen en búsqueda de la tierra prometida, conformados por 12 hijos, tribus o barrios y bajo la promesa de multiplicarse y gobernar en esta tierra que mana leche y miel como lo fue en lo material Canaán y Tenochtitlan.

Laminas de Códice Boturini

Imagen que confundieron los Españoles con una serpiente con lo que era fuego y agua

La Tira de la Peregrinación —también conocida como Códice Boturini[2]— es uno de los llamados códices mexicas, algunos creen que nombrarla "la peregrinación" no es correcto, por tratarse de una migración desde Chicomóztoc, (no descartamos que efectivamente se trate de una peregrinación). Probablemente elaborado en la primera mitad del siglo XVI. Se presume que puede ser una copia de un documento prehispánico original. Consta de veintiuna láminas de papel amate, recubiertas de estuco, con escritura mexica.

El Códice Boturini cuenta la historia desde que los mexicas salieron de Aztlán (Tierra de la blancura o Lugar de las garzas) hasta que llegaron al valle de México, donde fundaron su ciudad capital Tenochtitlan. Según la leyenda, el dios principal de los mexicas, Huitzilopochtli (Colibrí Azul a la Izquierda) les dijo que salieran de Aztlán en busca de una señal prometida, la cual era un águila posada sobre un nopal, esta águila se le solía representar con el símbolo de Atlachinolli (agua-fuego) en la punta del pico (aunque a la llegada de los españoles se creyó que se trataba de una serpiente y así empezó posiblemente una leyenda que originalmente era concebida más bien como metáfora), y que en donde encontraran esa señal fundaran su ciudad.

Huitzilopochtli habla

El inicio de la historia plasmada, es precisamente el llamado de la deidad a el pueblo y sus habitantes. Invitándolos a iniciar este viaje. Principalmente en las primeras láminas se puede observar como la persona o pueblo que guía la marcha está en constante comunicación con el símbolo que habla en forma de colibrí. Presumiendo la guía que este representa para las decisiones que toma quien encabeza la travesía.

Al pasar la cuarta lámina en el relato se deja de observar esta guía y la historia se desenvuelve de forma más cronológica y haciendo recuento de los años que van pasando. Finalmente la historia queda incompleta por no contar con la parte final en el códice, pero al menos en las 17 láminas siguientes no se vuelve a ver este tipo de comunicación.

12 tribus o barrios

Códice Azcatitlan 1
Códice Azcatitlan 2
Códice Azcatitlan 3

Probablemente la interpretación no sea correcta, sin embargo es interesante observar que de las 8 tribus que aparecen al inicio, se pueden sumar otras 4 que dirigen la marcha. Muchos antropólogos interpretan otro tipo de mensajes de esta lamina, sin embargo más adelante aparece un arbol con 12 ramas. Este símbolo del árbol con 12 ramas es sumamente similar al símbolo de las 12 tribus de Israel. Y se deduce que no es casualidad que existan 12 personajes en la marcha y el árbol con 12 ramas y su división.

De las 8 primeras se tiene a huexotzincas, chalcas, xochimilcas, acolhuas o cuitlahuaca , malinalcas, tlahuicas o chichimeca, tepanecas y matlatzincas.

En el Códice Azcatitlan se pinta de igual forma el relato de los orígenes del pueblo Mexica y curiosamente comienza con 12 individuos que también pueden representar familias, barrios o tribus.

En las siguientes láminas se puede observar a forma de comparación las casas de las cuales representan en ambos códices y sin embargo no son exclusivas las 8, sino que existen mas representaciones y se puede apreciar entre ambos una misma linea que complementa la historia.

Códice Azcatitlan

Lo más probable es que este manuscrito, conocido como el Códice Azcatitlan[3], date de solo unos pocos años después de la llegada de los españoles a México. Relata la historia de los aztecas (también conocidos como los mexicas), incluida su partida desde Aztlán, el antiguo o mítico lugar de origen de la civilización azteca, hacia Tenochtitlán (precursora de la actual ciudad de México). El códice presenta la sucesión de los gobernantes aztecas, la llegada de las tropas españolas encabezadas por Hernán Cortés y la introducción del cristianismo. El Códice Azcatitlan probablemente sea el manuscrito más valioso e importante sobre la historia azteca. A diferencia de otros relatos escritos más tarde en el período colonial, este se destaca por la forma única en la que se registra la historia del pasado prehispánico. Al igual que otros códices aztecas, está escrito en pictogramas realizados con mucho cuidado, lo que da testimonio de la habilidad del escriba. El códice se copió en 25 folios de papel importado de Europa a México en el siglo XVI.

Grupos que participaron en la peregrinación

Según los anales de Tlatelolco se listan 12 pueblos como se observa en el libro Los matlatzincas, época prehispánica y época colonial hasta 1650 de Noemí Quezada (1996), Pag. 38 [4]

Tabla de pueblos de la peregrinación

Lista de los pueblos de la peregrinación numerados en anales de Tlatelolco:

  • Azcapotzalca
  • Xochimilcatl
  • Chalcatl
  • Acolhua
  • Huexotzincatl
  • Colhuacatl
  • Cuitlauácatl
  • Mixquicatl
  • Quauhnauacatl
  • Couixcatl
  • Matlatzincatl
  • Malinalcatl

Los doce hijos de Israel

  • Rubén
  • Simeón
  • Leví (Sin porción de territorio)
  • Judá
  • Dan
  • Neftalí
  • Gad
  • Aser
  • Isacar
  • Zabulón
  • José, representado eventualmente por sus hijos, Manasés y Efraín
  • Benjamín


12 Apóstoles

Como representación del pueblo nos encontramos con 12 apóstoles, que así como el pueblo de Levi, perdió su territorio, también Judas Iscariote se ve sustituido también y una gran misión es otorgada a Saulo de Tarso o Pablo.

Lista de Apóstoles y su significado [5]:

  • Pedro - Significado: Piedra
  • Andrés - Significado: Hombre fuerte, viril
  • Santiago el mayor y
  • Santiago el menor - Significado: Sostenido por el talón
  • Juan - Significado: El Señor es misericordioso
  • Felipe - Significado: Amigo de los caballos
  • Bartolomé - Significado: Hijo de Ptolomeo
  • Mateo - Significado: Regalo de Dios
  • Tomás - Significado: Gemelo
  • Judas Tadeo y
  • Judas Iscariote - Significado: Alabado, Después se reconoce a Pablo como Apóstol - Significado: Hombre de humildad
  • Simón el Zelote - Significado: El que ha escuchado a Dios


Ometéotl el dios Azteca de la creación

Ometéotl [6] es en la mitología mexica el dios de la creación. Dentro de las creencias mexicas existe una figura que representa la dualidad masculina y femenina y creador de todo.

Fue la primera manifestación divina que dio origen a todo. En la lengua autóctona mexicana, la palabra “Dios” no existe como tal. Pero en su propia lengua la palabra “Ometeotl” engloba el creador de todo, el principio, el único. Como en todo lo que vemos están estas partículas positivas y negativas, así mismo en todo con lo que tenemos contacto y adentro de nosotros.

Entonces Ometeotl, el principio generador esta en todas partes. El nos mira y nos encuentra en cualquier escondite que estemos.

El cielo representa su parte masculina, si observamos durante el día, con azul claro, y la parte femenina durante la noche, con un color azul oscuro.

En otras versiones, esa pareja creadora original, se reduce a una sola divinidad llamada Ometeotl que adquiere una doble vertiente, por un lado la masculina, Ometecuhtli, y, por otro, la femenina, Omecihuatl.[7]

Notas y Referencias