Curación

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Restablecimiento o recuperación de la salud y eliminación de una enfermedad, una herida o un daño físico o espiritual.

TOMADO DE:

El Libro De La Vida Verdadera (Doce Tomos)
Consejos de los seres de Luz
Consejos del Profeta Elías, el Precursor
Biblia versión Reyna Valera (1960)

09-270.54 Grabad bien en vuestro corazón, que no será con actos exteriores e impresionantes con los que tratéis de persuadir a vuestros hermanos, debe ser con la esencia espiritual de mi Doctrina. Podríais impresionar a aquellos que vienen Con su fardo de sufrimientos en busca de consuelo y que en su anhelo de encontrar alivio a su dolor ni siquiera reparan en la forma con que reciban el bálsamo; pero, pensad que ellos abrirán sus ojos y comprenderán que no les fue entregado en toda su pureza el bálsamo que de Mí recibieron los labriegos. En verdad os digo que la siembra hecha en esa forma, dará muchos frutos vanos.

C 42.-31. Ningún signo exterior indicará que vosotros estáis espiritualmente ungiendo al enfermo, o que estáis en comunicación con el Padre; vuestro trabajo será muchas veces invisible al ojo humano, pero estaréis siempre conscientes y con plena confianza en las potencias que Dios ha depositado en cada uno de vosotros, poniéndolas en prácticas y desarrollo.

09-270.55 El labriego que cimente su labor en la práctica de una caridad verdadera, bien entendida, que además de llevar el alivio a los males del cuerpo, encienda la luz de la fe en Dios, e imparta conocimientos espirituales; aquel que olvidado de sí mismo, consagre algunos instantes al servicio de sus semejantes, ese hará sentir el Espiritualismo en sus hermanos, hará sentir mi presencia a través de sus obras y por consiguiente su parcela será fértil y su cosecha buena y abundante.

02-050.27 Voy a prepararos para que curéis a los enfermos, para que consoléis a las viudas y a los huérfanos, para que convirtáis a los pecadores con palabras de potestad, para que sanéis a los leprosos y llenéis de luz el camino espiritual de vuestros hermanos.

03-071.20 Yo quiero que mis discípulos se encuentren siempre preparados para acudir al llamado del que sufre y sanarlo con verdadera caridad.

03-071.21 Mirad cuántos enfermos existen cerca de vosotros; contemplad que no hay hogar libre de enfermedades. Ved cuántos poseídos que no reciben caridad de nadie. Ahí están las tierras para sembrar; llevad vuestros dones, llevad la luz y libertadlos de sus cadenas, sin olvidar que también debéis de tratar con amor y caridad a los seres invisibles a fin de que les hagáis penetrar en la luz.

12-339.41. Sobre los seres y elementos de la Naturaleza, podéis obrar en múltiples formas para llevar a todos el consuelo. Mas también os digo: No temáis a las enfermedades y sed con todos pacientes y misericordiosos. En cuanto a los poseídos y a los confundidos en su mente humana, también podéis curarlos, porque tenéis esa facultad y debéis ponerla al servicio de esos seres que han caído en la desesperación y en el olvido. Libertadlos y manifestad esta potestad ante los incrédulos. Es una de las grandes misiones de este pueblo: llevar la luz donde hay tinieblas, romper toda esclavitud y toda injusticia y preparar a este mundo para contemplar a su Señor y mirarse a sí mismo, a su interior, con pleno conocimiento de la verdad.

C 20.-27. Si os preparáis, vuestras palabras serán de esencia, y los que heridos se encuentren, recibirán vuestras palabras como un bálsamo, y todos los temores y angustias se apartarán.

09-252.06 A ese grado de elevación quiero que lleguéis pueblo amado, porque entonces cada obra vuestra será un testimonio de mi verdad. De vuestra palabra, como de vuestra oración y aun de vuestras manos, brotará el bálsamo divino que será gozo y liberación de los enfermos del cuerpo o del espíritu, de vuestra palabra surgirá la luz que lleve la fe a los espíritus y vuestra oración será el medio por el cual se transporte el espíritu, sembrando a su paso el bien.

06-147.32 Mirad que en vuestro camino váis a encontrar cuadros de miseria, de dolor. Vais a cruzaros con los muertos vivientes y los poseídos de las tinieblas. Vais a contemplar a los que tienen el corazón empedernido y a los que han caído víctimas de sus pasiones.

06-147.33 Yo os digo desde ahora: No temáis llegar hasta ellos. Si es su cuerpo el que adolece de enfermedades para vosotros repugnantes o contagiosas, no temáis al contagio ni a las enfermedades del espíritu. No olvidéis ni dudéis que estáis protegidos por mi gracia, para que también ello sea un testimonio más ante los incrédulos. Id al encuentro de los enfermos y necesitados y por medio de vuestra elevación, consejos y oraciones, acercadlos al Doctor de los doctores. Si así lo hacéis, habréis puesto en práctica los dones que os he entregado.

04-089.20 ¿Cómo han de impartir, fuerzas los que cansados se sientan? ¿ Cómo podrán los enfermos sanar a sus hermanos que han perdido la salud? Fortaleceos y alimentaos en Mí para que con alegría llevéis vuestra cruz

07-206.22 Se desatarán las epidemias en el mundo y gran parte de la humanidad perecerá. Serán enfermedades extrañas y raras, ante las cuales la ciencia será impotente.

C 61.-41. Los elementos confundirán la sabiduría del hombre; acontecerán fenómenos en los cielos que el hombre no tendrá poder alguno para detener, llegarán epidemias y los hombres de ciencia no tendrán ni el poder ni el conocimiento suficiente para sanar enfermedades que para ellos serán desconocidas.

07-201.14 Cuando encuentro que alguno de vosotros está ocupado en la ejecución de una buena obra, elevado en oración, pidiendo por algún hermano necesitado y me hace presente su corazón lleno de angustia por el dolor de su semejante, mi divino amor deposita en aquél una gota de mi bálsamo de curación y le concedo el prodigio que ha estado pidiendo.

04-101.18 Estos son los que siendo pobres de espíiritu y humildes en la Tierra, hoy se han revestido d efuerza y sus labios se han desatado hablando de enseñanzas profundas y con amor van sanando enfermedades que para otros habían sido imposibles de curar.

07-206.21 La ciencia humana es grande, pero el espíritu del científico está adormecido y deja que mueran los hombres. Por eso he depositado en vuestras manos el bálsamo de curación, para que, convertidos en doctores de la humanidad deis el ejemplo de caridad y amor.

C 48.-55. En vuestras manos espirituales ha depositado el Señor, con Su palabra y con Su Doctrina, la fuente de salud, el gran milagro, el gran don, la maravilla, el don precioso que vosotros todavía no habéis desarrollado y que se encuentra latente en vosotros; desarrolladlo, ponedlo en práctica y experimentad, que muy pronto obtendréis los grandes frutos.

07-206.22 Se desatarán las epidemias en el mundo y gran parte de la humanidad perecerá. Serán enfermedades extrañas y raras, ante las cuales la ciencia será impotente.

02-031.35 Algún día llegaréis a comprender que la sabiduría del espíritu es superior a la ciencia de la mente, porque la inteligencia humana sólo descubre lo que su espíritu le revela. Os hago esta advertencia, porque muchos de vosotros diréis: "¿Cómo voy a curar a los enfermos, si ignoro la ciencia de curar?"

03-057.22 El que sienta caridad por su semejante, el que sienta el dolor ajeno y el que pensando en las necesidades de los demás, se olvide de sus propios dolores, ése tiene la semilla, el bálsamo, el sustento; después aprenderá la forma debida de entregar lo que ha recibido de Mí y de expresar lo que brote del corazón o del espíritu. 03-058.17 Si con esa preparación obráis, veréis que con vuestra oración se apartará de aquellos corazones la pena que pudieran esconder, como prueba de que estuvieron ante mis discípulos.

06-143.29 ¿Qué es lo que necesitáis para iniciaros en el camino de la espiritualidad? Si tenéis amor, llegaréis muy alto, y si en Mí confiáis, no tropezaréis en vuestra vida, y las facultades de curar, hablar y persuadir que hay en vosotros, se desarrollarán y todo ello será para el progreso de vuestro espíritu.

09-260.37 Yo os doy una gota de bálsamo, para que cuando seáis perseguidos, hagáis prodigios de curación entre la humanidad porque en las grandes epidemias, cuando surjan las enfermedades extrañas y desconocidas para la ciencia, se manifestará la potestad de mis discípulos.

02-053.16 Sólo mi palabra puede conmover y hacer sensible al corazón endurecido por el dolor. Muchos de vosotros habíais sufrido tanto, que no sentíais ni os importaba el dolor de los demás. Os hablo mucho del dolor y menciono la caridad que debéis tener hacia vuestros hermanos, porque hay tantos sufrimientos en el mundo como seres humanos, y apenas en este tiempo principian los dolores de la humanidad; por eso os estoy preparando para que reconfortéis con vuestro amor a vuestros hermanos.

05-125.38 Preparación y espiritualidad, es lo que requiere vuestra misión para poder realizar prodigios. Siempre que os he tomado como instrumento para sanar a un enfermo, he tomado en cuenta vuestra preparación No siempre tendréis que esforzaros demasiado para persuadir de esta verdad a vuestros hermanos, porque encontraréis que muchos sentirán fe desde el primer instante, y otros confesarán humildemente que ha sido la esencia de mi palabra, la que les ha sanado.

05-128.67 Si os preparáis, contemplaréis prodigios, seréis sanos, y vuestros hermanos recibirán gracias y beneficios.

02-031.36 Tened caridad de vuestros hermanos, tened fe, sabed orar y con esos méritos haceos dignos de mi gracia y en verdad os digo, que entonces veréis cómo es posible hacer prodigios.

02-031.37 Si a pesar de mi enseñanza, hay quien dude que esta palabra procede del Padre, que pregunte a mis labriegos, a este pueblo que me viene siguiendo, y obtendréis millares de testimonios que le hablen de verdaderos prodigios, los cuales asombrarían a los hombres de ciencia que los conocieran.

03-072.61 Disponed vuestro corazón y enobleced vuestros sentimientos porque no sabéis la hora ni el día en que se cumpla mi palabra. Desarrollad el don de curación con que os he enriquecido espiritualmente ya que tendrán que llegar enfermos muchos de los caminantes y otros agobiados por el cansancio. Enfermedades conocidas y desconocidas les aquejarán; mas Yo os doy un solo bálsamo para todas las dolencias, ya sean del espíritu o del cuerpo. Ese bálsamo para que obre prodigios necesita de la verdadera caridad, que tiene por base la oración.

11-325.48. Aunque os consideréis muy pequeños, en verdad os digo que llegaréis a ser útiles a la humanidad, útiles espiritualmente, para ello es menester que os preparéis desde ahora.

01-026.64 A vosotros, discípulos, os estoy preparando para que llevéis mi Doctrina de amor y de paz a todas las naciones, para que por vuestro cumplimiento salvéis a vuestros hermanos. Acercáos a los humildes y a los grandes, muchas veces os encontraréis delante de hombres científicos, y ante ellos debéis dar pruebas de espiritualidad. Cuántos van a sentirse avergonzados al reconocer la inutilidad de su saber material y confesarán que lo que no hizo la ciencia en la curación y en la solución de los problemas que afligen a la humanidad, lo logró el amor y la caridad de mis discípulos.

05-131.39 Yo quiero hacer de todos vosotros, los discípulos amados que aprendan a corregir sin herir ni juzgar a nadie, aquellos que sepan curar una herida sin hacerla sangrar,

02-054.20 Depurad a los que se han manchado, descubridles los dones de su espíritu y encaminadlos como a pequeños niños trayéndolos a Mí. Hallaréis a vuestro paso muchos enfermos que no serán curados por la ciencia; En cambio, entre vosotros encontraréis la forma de obtener curación a sus males. Los sanaréis con vuestro amor, por la influencia buena que ejerzáis; por la regeneración que les inspiréis y por el conocimiento de mi doctrina que les transmitáis, encontrarán que el bálsamo está en la paz del espíritu y en el cumplimiento de los deberes, en el amor de los unos hacia los otros.

01-026.50 Discípulos amados: Entregad el bálsamo de curación a un enfermo, hacedlo con amor, con verdadera preparación espiritual, para que logréis que el necesitado experimente el consuelo divino.

01-001.46 Esos milagros sólo el amor y la caridad, que es hija de ese amor, los pueden realizar. Con ellos podréis curar.

08-220.15. Ya no es tiempo de que transitéis por desiertos, ni de que os ocupéis en misiones vanales. Pensad en el futuro, y preparad a la humanidad del mañana, porque al hablar de mi Doctrina y al derramar mi bálsamo de curación, los hombres sorprendidos os preguntarán ¿De quién habéis recibido tan gran lección y quién os ha dado tan extraño poder de sanar las enfermedades? Entonces la humanidad verá mi poder en las obras de amor de mis labriegos.

01-015.14 Para ayudaros a alanzar ese grado de espiritualidad, es por lo que ahora vengo a entregaros la savia de mi palabra, el fruto de buen sabor. Soy el Padre amoroso que viene a entregaros pan y abrigo para vuestro cuerpo y para el espíritu la luz que os guíe, para que de ella entreguéis a vuestros hermanos. Mi bálsamo de curación también es con vosotros; los unos lo recibirán de lleno y en otros, serán atenuados sus dolores. Los unos lavarán sus propias culpas, mas los otros con sus ejemplos ayudarán a su purificación a sus semejantes.

03-082.53 Cuando hayáis sanado a los enfermos y apartado sus tinieblas, despertará su espíriru dormido y resucitará a una nueva vida. Yo siempre os protegeré si estáis dentro de mis leyes porque se acercarán a vosotros los científicos que os reclamarán por haber ungido a los enfermos sin ser doctorados en las escuelas del mundo, y los hombres que rigen los destinos de vuestra nación también os preguntarán cuál es vuestra ley y vosotros hablaréis de mi manfiestación en este tiempo y de mis revelaciones.

02-038.76 Siempre os he alentado cuando os veo buscar con ahinco vuestro adelanto espiritual, cuando vais en pos del enfermo, sin consultar la hora, ni fijaros si el tiempo es inclemente, y cuando delante de jueces os habéis encontrado, permanecéis serenos y dais testimonio de Mí con palabras de verdad.

04-101.14 Aprended todo ésto y en vuestro camino seréis reconocidos como mis discípulos. Habrá quienes al contemplar vuestro don curativo quieran comprar vuestro secreto, unos con buena fe, otros con fines de lucro; mas a ellos diréis que el secreto para sanar el dolor del hermano es la caridad, y ese don todos lo poseen.

02-041.40 Daos cuenta de que todos los tesoros y poderes de los hombres no podrán comprar un átómo de paz y que también el don de curación se ha apartádo de los doctores, quienes no podran comprar una sola gota de mi bálsamo con toda su ciencia, mientras su corazón no se despeje del egoísmo.

11-311.18. A mis escogidos les he entregado grandes dones, uno de ellos es el de curación, el bálsamo, para que con ese don podáis cumplir una de las misiones más hermosas entre la humanidad, ya que vuestro planeta es el valle de lágrimas, donde siempre se encuentra el dolor. Por medio de ese don, tenéis un vasto campo para sembrar el consuelo, según mi voluntad y ese bálsamo lo he depositado en vuestro ser, en las fibras más tiernas de vuestro corazón, y con él os habéis recreado, ante sus prodigios se ha doblegado vuestra cerviz, se ha ablandado vuestro corazón con el dolor de los hombres y habéis caminado siempre por la senda de la caridad. Seguid entregando ese bálsamo que no está en vuestras manos, porque él se desborda en miradas de compasión, de consuelo, de comprensión, pasa a través de los buenos pensamientos y se convierte en sanos consejos, en palabras de luz.

11-311.19. El don de la curación no tiene límite, nunca olvidéis que estáis saturados de él y que si el dolor hiciera su presa en vosotros, porque estéis sujetos a prueba, si con ese bálsamo no podéis apartarlo, no olvidéis mis enseñanzas, olvidad vuestro sufrimiento y pensad en los demás, en quienes la pena es mayor y entonces veréis prodigios en vosotros y en vuestros hermanos.

05-130.47 No seáis hombres de poca fe; si Yo os he escogido, es porque sé que podréis y sabréis servirme.

C 10.-21. Los hombres de ciencia no aciertan a curar tanto mal; las enfermedades se hacen más y más complicadas, y se convierten en un caos para la ciencia médica.

01-026.51 En algunas ocasiones he concedido que verdaderos prodigios se realicen, sin que vuestra preparación os haya hecho merecedores a ello; mas ahora os digo que no debéis descuidar vuestra preparación, porque os sorprenderé, os tocaré no concediéndoos lo que esperáis, para haceros comprender que no sabéis prepararos para entregar una verdadera obra de caridad.

01-026.52 No dejéis que sea solamente el enfermo el que por su dolor se haga merecedor a mis beneficios, debéis unir a sus méritos los de vuestra caridad y en ambos se manifestará mi gracia. Doquiera que estéis, debéis hacer méritos para que cada vez que intercedáis por vuestro hermanos, seáis dignos de pedirme lo que hayáis menester, en favor de vuestros semejantes.

07-186.24 Hoy despiertan las multitudes ante mi nueva palabra y forman entre sí un pueblo. En su mayoría lo forman los pobres de la tierra, aquéllos a los que nombráis desheredados, pero que en realidad no carecen de ninguno de los dones que os ha otorgado el Espíritu Santo. Ante mi doctrina, esos hombres han despertado de su letargo y se han dado cuenta de cuanto llevan en sí. Entonces ha comenzado en ellos un desarrollo espiritual y su rudeza ha comenzado a desaparecer, la intuición ha surgido iluminando su ser; la inspiración ha acariciado su mente, la videncia ha iluminado su vista en el momento de su oración, dejándoles descorrer el velo de lo espiritual y revelándoles también algo de lo que encierra el futuro. El don de curar, ya sea con la simple palabra, con la unción o aun con el pensamiento, ha brotado desde lo más íntimo de su corazón y muchos dones más se han puesto de manifiesto en los humildes discípulos de esta obra.

07-186.25 Es que ellos, no poseyendo nada en la tierra, al sentirse heredados por su Padre, han puesto todo su corazón y su entusiasmo al servicio de esta causa, descubriendo de esta manera muchas de las gracias que su ser atesoraba y que ellos ignoraban.

08-223.09. Es cierto que hay casos en que con sólo la fe podéis realizar obras sorprendentes, pero debéis saber que fue mi amor el que os concedió aquel prodigio para alentar vuestra fe, aun cuando todavía no os encontraseis capacitados para llevar a cabo aquella obra.

10-298.06. Hay otros, casos en que quien va a entregar lo que Yo le he confiado, no se encuentra capacitado aún, porque ignora la forma de prepararse; pero su fe es grande y siente la caridad hacia su semejante; a éste le concedo que haga prodigios para estimularle en su labor, para que persevere y se perfeccione.

09-270.54 Grabad bien en vuestro corazón, que no será con actos exteriores e impresionantes con los que tratéis de persuadir a vuestros hermanos, debe ser con la esencia espiritual de mi Doctrina. Podríais impresionar a aquellos que vienen Con su fardo de sufrimientos en busca de consuelo y que en su anhelo de encontrar alivio a su dolor ni siquiera reparan en la forma con que reciban el bálsamo; pero, pensad que ellos abrirán sus ojos y comprenderán que no les fue entregado en toda su pureza el bálsamo que de Mí recibieron los labriegos. En verdad os digo que la siembra hecha en esa forma, dará muchos frutos vanos.

06-165.45 Esta es la causa por la cual muchos de vosotros volvéis a Mí, llorando y quejándoos de que os han llamado impostores, porque no pudísteis sanar a un enfermo, porque no llegastéis a convencer a un incrédulo, o porque fuísteis sorprendidos ejecutando prácticas impropias de mi Obra. Entonces algunos se consagran a estudiar mi Doctrina y a mejorar su vida para no volver a fracasar, mientras que otros prosiguen en su impureza de sembrar la confusión, y otros finalmente, desalentados por los tropiezos sufridos, se alejan del camino, negando la verdad de mi Obra.

07-195.85 No infrinjáis las leyes humanas; sanad a los enfermos con la palabra, con la oración y con el fluido. Se abre ante vosotros una nueva etapa de buenas obras y de espiritualidad. Los científicos no podrán mofarse de vosotros, la justicia humana no os sancionará y las religiones tendrán que concederos que poseéis potestad espiritual.

10-298.05, Ciertamente que a pesar de su impreparación hay muchos que van dejando huella de prodigios a su paso, pero no son ellos los que van dando, soy Yo que tengo caridad de los necesitados, de los enfermos, de los pobres de espíritu y de los hombres de buena fe, y entonces, aquellos labriegos se atribuyen a sí mismos mis prodigios.

04-109.58 Sed semejantes a aquellos apóstoles que me siguieron en el Segundo Tiempo. Si aún no habéis sabido sanar al enfermo, mejorad vuestra preparación, acrisolándoos en la caridad y estando en contacto con el dolor. Si no estáis preparados, no toquéis al enfermo esperando que sane, porque ese prodigio no lo contemplaréis. Mas si os preparáis espiritual y materialmente, pronto recibiréis, si es mi voluntad, el milagro que solicitéis de Mí.

C 53.-7. Nunca caigáis en fanatismo ni hagáis actos de ignorancia, ni practiquéis la elevación como rutina.

09-270.55 El labriego que cimente su labor en la práctica de una caridad verdadera, bien entendida, que además de llevar el alivio a los males del cuerpo, encienda la luz de la fe en Dios, e imparta conocimientos espirituales; aquel que olvidado de sí mismo, consagre algunos instantes al servicio de sus semejantes, ese hará sentir el Espiritualismo en sus hermanos, hará sentir mi presencia a través de sus obras y por consiguiente su parcela será fértil y su cosecha buena y abundante.

11-311.21. Mi Mundo Espiritual, intercesor de labriegos y multitudes, me dirá: Señor, no juzguéis a nuestros hermanos por las ofensas que nos han hecho. Y si ellos en esta forma interceden por vosotros y os perdonan, ¿Qué no hará el Padre al concederos su perdón? Han penetrado hasta los más humildes hogares, siguiendo vuestras huellas de miseria y de dolor; han acudido a todo sitio al llamado de mis labriegos y enfermos, sin temor a mancharse, buscando solamente la herida para sanarla, la tristeza para dejar el consuelo, la enfermedad para tornarla en salud. Y el Padre os dice: El ejemplo que mi Mundo Espiritual os ha dado, debéis de grabarlo en vuestro espíritu. No lo olvidéis, así como ellos son, quiero que seáis vosotros, para que al llegar al término de estas manifestaciones, llevéis este bálsamo a todos vuestros hermanos, sin distinción de clases, razas e ideologías, que penetréis en los regios palacios, en las chozas humildes o en el más inmundo lugar, sin que tengáis temor al contagio, a la censura o a la mofa.

C 10.-34. Al lograr la verdadera espiritualidad y pureza en vuestros trabajos, ni la ciencia de los hombres, ni los hombres de la justicia humana, ni las religiones podrán nada contra vosotros.	
C 10.-35. ¡Oh, labriegos, que sois los doctores de la humanidad en lo espiritual y aún en lo material! recordad que la sanación de los enfermos depende de la voluntad divina, de vuestra preparación y de vuestra fe.	

12-339.40. Id a vuestros hermanos como Jesús en el Segundo Tiempo, llevando antes que mi palabra, el bálsamo y ¿Cuál es el bálsamo, oh discípulos? ¿Acaso el agua de los manantiales bendecida y transformada en medicina para los enfermos? No, pueblo, Ese bálsamo de que os hablo está en vuestro corazón, ahí lo he depositado como esencia preciosa y sólo el amor puede abrirlo para que brote como un torrente; cuando queráis derramarlo sobre algún enfermo, no serán vuestras manos las que unjan, sino el espíritu inundado de amor, de caridad y de consuelo, y ahí donde vosotros dirijáis vuestro pensamiento, se obrará el prodigio.

10-291.15. No impresionéis a vuestros hermanos con testimonios de curaciones milagrosas o de maravillas aparentes, porque sólo lograréis contagiaros de fanatismo unos a otros. Los que verdaderamente representan la verdad, los que saben elevar un culto sincero, los que verdaderamente siembran y propagan la semilla de amor, son tan sencillos, tan modestos y humildes, que pasan desapercibidos entre los demás; están orando y nadie lo sabe; están curando a un enfermo y pocos o nadie los ven; lloran por un semejante y sus lágrimas son invisibles, porque en lugar de brotar al exterior, se elevan al Padre.

06-157.07 Los hombres de ciencia serán tocados por Mí. Muchas enfermedades extrañas aparecerán y no sabrán curarlas; serán impotentes para calmar el dolor. Sólo aquellos que se eleven espiritualmente, tendrán el poder de curación. Habrá ministros que llenos de anhelo de espiritualizarse, se adhieran al pueblo de Israel. Muchos que han sido primeros, serán postreros. De muchas instituciones e iglesias que no han sido fincadas sobre bases de amor, no quedará ni piedra sobre piedra. Estoy limpiando los campos, y no quiero que junto al trigo crezca la cizaña.

02-053.16 Sólo mi palabra puede conmover y hacer sensible al corazón endurecido por el dolor. Muchos de vosotros habíais sufrido tanto, que no sentíais ni os importaba el dolor de los demás. Os hablo mucho del dolor y menciono la caridad que debéis tener hacia vuestros hermanos, porque hay tantos sufrimientos en el mundo como seres humanos, y apenas en este tiempo principian los dolores de la humanidad; por eso os estoy preparando para que reconfortéis con vuestro amor a vuestros hermanos.

01-008.21 Quiero que mañana, cuando ya no me escuchéis en esta forma, me imitéis y quedéis como maestros de la humanidad. ¿Quiénes serán aquellos que se levanten para salvar a los hombres cuando éstos se encuentren en medio del caos? ¿Quiénes van a representarme en el Tercer Tiempo y a dar testimonio de Mí? ¿Quiénes serán los que detengan el avance de los elementos de destrucción, cuando se desaten en el mundo? ¿Quiénes van a imitar a mis apóstoles extendiendo mi Doctrina? Vosotros, a quienes estoy preparando con mi Verbo, con dones de curación y fortaleza, para que seáis doctores, emisarios y consoladores, porque la humanidad mucho va a llorar antes y después de mi partida. Los tiempos venideros ofrecerán las heces más amargas del cáliz y en esos días mi Espítirtu vibrará en los entendimientos iluminando a todas las criaturas para apartar la confusión reinante. Será en ese tiempo cuando el dolor unifique a todos los espíritus y éstos buscarán la luz y el camino que conduce a Mí.

02-047.57 No temáis a las pruebas de este tiempo. Revestíos de fortaleza y ayudad a vuestros semejantes. Encontraréis entre ellos a muchos a quienes el dolor los hace desfallecer, veréis a vuestros hermanos angustiados y tendréis para todos bálsamo de curación, una palabra de fortaleza y de valor y un rayo de luz de vuestro Padre. Haced vuestra la pena de los que sufren y habréis compartido su aflicción y les habréis dado amor y caridad.

08-228.58. En el espacio, resuenan los ecos deseperados del dolor, de vuestros hermanos. Si contemplaseis lo que hasta allí llega, os arrepentiriais de vuestra falta de cumplimiento y entonces haríais algo en bien de vuestros semejantes. Hay seres en el valle espiritual que lloran y suplican por los hombres que se encuentran cegados por su egoísmo y también porque se calme la tempestad que se cierne sobre este mundo. A semejanza de ellos, quiero veros convertidos en bálsamo, en caricia, en luz, en piedad. Quitad de vuestro corazón la indiferencia que os aleja de la familia humana y observad que por este mundo está pasando la muerte que arrasará a la mayor parte de sus moradores. Reina la enfermedad del espíritu y del cuerpo. Hay cuerpos que sanan con medicinas materiales, otros que no pueden curarse porque el espíritu es el que está enfermo.

08-228.59. Discípulos: ¿No deseáis sanar las enfermedades del espíritu así como las de la materia? De cierto os digo que podéis hacerlo, mas, ¿Cuándo va a comenzar vuestra actividad? ¿Cuándo pondréis punto final a vuestro materialismo? ¿Cuándo váis a la nueva vida plena de espiritualidad?

C 42.-10. Mirad que a los que os rodean podéis librar de las grandes epidemias que se desatarán sobre la Tierra, pues para vosotros no será necesario el acudir a la ciencia médica, a la ciencia de los hombres, porque lleváis en vuestras manos el bálsamo de curación, pudiendo con él sanaros a vosotros mismos y a los enfermos que a vuestro paso encontréis.

C 48.-23. Pero el tiempo de las profanaciones, el tiempo de contemplaciones y concesiones hacia vosotros por parte de la Divinidad, ha llegado a su término, y por virtud de la palabra del Divino Maestro, y de las explicaciones del mundo espiritual de luz, estáis en la situación de poder dar pasos en la senda espiritual, pasos de adelanto y progreso.	

C 48.-24. ¿Por qué persistir entonces, en prácticas materializadas pasadas e imperfectas? ¿Por qué os obstináis en el retraso y en el materialismo si sabéis que esta Obra es todo espíritu, todo pureza, luz y elevación?	

C 48.-25. Analizad profundamente la divina palabra, para poder descubrir en su fondo todas las perfecciones que el Padre os pide, para encontrar en ella todos los pasos que el Maestro quiere que deis.	

C 48.-26. Ya es tiempo de que las curaciones espirituales tiendan a la simplicidad, a la sencillez y a la espiritualidad, para que con eso agradéis al Señor, deis su lugar al mundo espiritual de luz, practiquéis la Obra en forma más espiritual y así evitéis la crítica.	

C 48.-27. Os vamos a hablar ahora, de la curación fluidita, esa curación que a través de las facultades espiritualistas hemos practicado durante estos años, y comenzaremos por preguntaros: ¿qué cosa es ese fluido espiritual que cura a los enfermos? 

C 48.- 28. El fluido espiritual, hermanos míos, que brota de nuestros espíritus y se funde con el fluido de las facultades espiritualistas para derramarse en curación, en beneficio y salud para los enfermos, no es otra cosa que el fluido universal que viene de la misma Divinidad.

C 48.-29. Os hemos dicho que Dios es la fuente de salud, que de Su Espíritu emana todo bien, todo bienestar, toda paz, toda salud; y de estos atributos nos ha colmado, tanto a los seres espiritualistas como a las criaturas humanas.	

C 48.-30. De nuestro espíritu y de vuestro ser brotan emanaciones espirituales que son en su origen benéficas, pero hay que saber algo, hermanos: según la índole y la tendencia del espíritu, según los sentimientos de su corazón así son las emanaciones que broten de él.

C 48.-31. Si el espíritu es bueno, si ha permanecido en él su principio que es el bien, que es Dios, de ese espíritu brotará emanación de paz, de luz, de salud y bienestar, si por el contrario, ese espíritu por los tropiezos del camino, por las tentaciones, por las tempestades y por las pasiones se tornase en espíritu en tinieblas, en un espíritu al servicio del mal, entonces de él sólo podrán emanar la enfermedad espiritual, la turbación, la mala influencia y la tiniebla.

C 48.-32. Sucede en el espíritu justamente lo que acontece en la materia: de una materia enferma brota el contagio para las sanas, de un ser humano sano brota y emana salud, porque no solo transmitís la enfermedad, también se transmite la salud, y ésta es más poderosa que la enfermedad, y aunque pasajeramente pueda ser vencida la salud, al final acaba ella por vencer.	

C 48.-33. La salud es inmortal, porque es un bien que brota del Espíritu Divino.	

C 48.-34. Vosotros gozáis del don bendito del fluido que está en todo vuestro ser y que es vuestro principio vital: la fuerza de vuestro espíritu; con él, podéis sanar a los enfermos, pues con las emanaciones de vuestro espíritu podéis levantar a los desahuciados, a todos aquéllos que envueltos están por enfermedades extrañas e incomprensibles para la ciencia humana.

C 48.-35. Mas ese don no ha encontrado todavía su máximo desarrollo, y vuestro don curativo ha encontrado muchos obstáculos debido a que no tenéis fe, a que carecéis de la confianza absoluta en ese don.	

C 48.-36. Si os entregaseis con fe y absoluta confianza, con amor y espiritualidad al desarrollo de ese don, contemplaríais como en breve tiempo se realizan ante vuestros ojos los verdaderos prodigios profetizados y prometidos por el Padre.	

C 48.-37. El desarrollo de los dones espirituales requiere de vosotros esfuerzo, aún más abnegación y sacrificio, mayor entrega, espiritualidad y preparación, porque si no contribuís vosotros de esa manera, no podréis alcanzar un buen desarrollo de esos dones que latentes se encuentran dentro de vosotros.	

C 48.-38. Para que el don curativo florezca, se desenvuelva y se manifieste ampliamente entre vosotros sin necesidad de recursos materiales o de acudir a la ciencia humana, tendréis que poner más espíritu, más corazón: en una palabra, más amor.	

C 48.-39. Haced que en el momento de vuestro trabajo espiritual, cuando vayáis a impartir bálsamo a los enfermos, vuestra conciencia sea clara, vuestra mente despejada y vuestro corazón se limpie y se llene de buenos sentimientos, para que sintáis toda la ternura, caridad y preocupación por el semejante enfermo, por el hermano caído, por el hermano que sufre, sangra y llora.	

C 48.-40. Si queréis que en vosotros se desborde el don de curación, es menester que vuestro corazón sienta el dolor de los demás, y que vuestro espíritu se despoje de todo egoísmo, despojando a la vez de pasiones a su materia, consciente de que lleváis un don precioso.

C 48.-41. Identificaos con nosotros, y el mundo espiritual de luz llegará por medio de vuestra inspiración, como emisarios del Doctor de los Doctores, para hacer sentir en los enfermos, la emanación limpia y pura, llena de consuelo y luz que brote de nuestros espíritus, las cuales fundidas con propias emanaciones saludables y benéficas, obrarán el prodigio en los necesitados. 

C 48.- 42. Muchos enfermos han sanado sin necesitar más que el fluido espiritual, más esos casos no han abundado; es vuestro deber hacer que esos casos se multipliquen, para que todo enfermo que se acerque a vosotros, tenga la dicha de experimentar en su espíritu y en su materia el verdadero fluido espiritual, para sentirse saturado de esas emanaciones.

C 48.-43. No tenéis necesidad alguna de recurrir a prácticas atrasadas que el pueblo espiritualista debía ya haber abandonado, que todavía algunos, sea por ignorancia, por falta de estudio en la Obra o por falta de desarrollo, continúan practicando.	

C 48.-44. Lo que necesitáis, para poder derramar ese fluido verdadero en los enfermos, es mayor preparación espiritual, mayor desarrollo de vuestros sentimientos y de vuestros y vuestras virtudes.	

C 48.-45. Mientras más se limpie vuestro espíritu, mientras más se sature de amor, mientras más adquiera el conocimiento verdadero de las cosas espirituales, más sanas, saludables y benéficas serán vuestras emanaciones.	

C 48.-46. Analizad, hermanos, que si el fluido benéfico verdadero brota del espíritu, él, entonces, buscará al espíritu, no a la materia del enfermo; ni tan siquiera os es necesario que vuestras manos materiales toquen o unjan a los enfermos.	

C 48.-47. El fluido espiritual bien puede darse en una mirada, en un pensamiento de amor, o en una palabra de consuelo; la forma más material de entregar la curación fluidita es tocando al enfermo, y es más espiritual usar la palabra, palabra que contenga esencia, consuelo y bálsamo.	

C 48.-48. Son los espíritus los que se encuentran enfermos por el pecado, por el vicio, por el fanatismo y las tinieblas, por los desengaños, por las ambiciones; es ahí, en el espíritu enfermo, donde deben caer la gota de bálsamo y el fluido curativo, y es en vuestra oración y en vuestra palabra donde irá vuestro fluido como rocío que envuelva a esos espíritus y a sus materias.	

C 48.-49. Comprended, hermanos míos, que lo que la humanidad necesita, que lo que esas turbas de enfermos que se aglomeran a vuestras puertas más requieren, es de la palabra de consuelo, luz, de perdón, de esperanza y de fe: la palabra de la Verdad.	

C 48.-50. Hay hombres y mujeres que arrastran enfermedades incurables, que han buscado el alivio en manos de muchos médicos, que han llamado a muchas puertas, que han ido de comarca en comarca, de puerta en puerta y no han encontrado la vida que se les va; lo que esos enfermos necesitan no es otra cosa que la regeneración espiritual y moral, que les proporcione orden en su vida y paz, porque las lacras que están en sus espíritus, se manifiestan en enfermedades físicas.	

C 48.-51. El origen de las enfermedades del cuerpo se encuentra oculto en lo profundo del espíritu, ahí donde los hombres de ciencia no han podido penetrar, y donde el mundo espiritual de luz penetra a cada instante y en donde vosotros podéis aprender a penetrar.	

C 48.-52. Cuando esos hombres y mujeres enfermos, descubran a través de vuestra palabra el origen de sus males, cuando se regeneren, se espiritualicen, se moralicen, ordenen sus vidas y se eleven sobre el camino firme de la verdad y del bien, como girones caerán de sus espíritus y de sus cuerpos todas las dolencias, todas las miserias y todas las lacras.	

C 48.-53. Ya podrán verter sobre de ellos los hombres del saber humano medicina tras medicina, que no encontrarán su salud.	

C 48.-54. ¿Veis cómo entonces, en vosotros se encuentra el secreto de la salud de vuestros hermanos así como de la vuestra propia?	

C 48.-55. En vuestras manos espirituales ha depositado el Señor, con Su palabra y con Su Doctrina, la fuente de salud, el gran milagro, el gran don, la maravilla, el don precioso que vosotros todavía no habéis desarrollado y que se encuentra latente en vosotros; desarrolladlo, ponedlo en práctica y experimentad, que muy pronto obtendréis los grandes frutos.	

C 48.-56. Cuando vayas a experimentar al alcance de vuestro don curativo, iniciad vuestro trabajo sobre una conciencia y una caridad sentidas y profundas, que vuestro corazón se encuentre vibrando de ternura y compasión para todos los enfermos, ausentes y presentes, sin distinción alguna, y pensad también, en aquellos enfermos que no tienen materia, en las legiones de seres confundidos que vagan por los espacios, para que a ellos llegue también el bálsamo que brota de vuestro espíritu, porque os encontraréis entregando curación no por vuestra materia, sino por vuestro espíritu.	

C 48.-57. Espera mi humilde espíritu, que las explicaciones que os di en este día, sean comprendidas por cada uno de vosotros, y que después de analizarlas, cada uno de vosotros se sienta capacitado y con el ánimo suficiente para dar mayores pasos en su cumplimiento.

C 21.-2. La forma curativa que habéis practicado, tendrá que desaparecer, pues la forma en que cura el mundo espiritual a través de las facultades espiritualistas ha sido muy material, en unas congregaciones más que en otras.	

C 21.-3. No todos habéis practicado la curación de la misma manera, más para después de 1950, tanta diversidad de formas deberá desaparecer. 	

C 21.-4. El pueblo espiritualista, acostumbrado a cierta materialización del mundo espiritual de luz, tendrá que extrañarse y se desorientará ante la nueva forma que las prácticas tomarán para entonces; tanto el Señor como Su mundo espiritual, queremos evitar esta extrañeza, esta confusión y desorientación y ¿cómo lo podremos evitar?: anticipándole al pueblo las cosas por venir, encaminándole a dar pasos de espiritualidad, sin importar el sacrificio para ello, y así alcanzar la gracia del Señor y las emanaciones del mundo espiritual.
C2 07.-  Tiempo de lucha es, sí, pero también de grandes manifestaciones del amor divino en medio de vosotros, como antaño Jesús el Cristo os enseñara, entregando a la humanidad doliente bálsamo de curación, haciendo ver a los ciegos, andar a los paralíticos y oír a los sordos.	

C2 08.-  Así  vosotros tenéis en vuestras manos, espiritualmente, presto el don de curación y para ello debéis tener prestos también el corazón y el espíritu, para que cuando sintáis el mandato de entregar curación, éste os dé fuerza y caridad para ungir al enfermo, consolar al triste y animar al desesperado.	

C10 29.-  Las multitudes de enfermos que vienen en busca del bálsamo Divino, han sanado; los pobres de espíritu, al recibir el aliento que el Divino Maestro les ha dado, se han sentido grandes y fuertes, dueños de un Reino que habita en el corazón y que nadie les podrá quitar y todos estos prodigios dan fuerza y ánimo a los labriegos.	

C10 39.-  Yo preparo el espíritu de la humanidad y le ofrezco la paz, porque los ojos de los hombres vierten lágrimas, y le pido al Padre me conceda estar muy cerca de vosotros, en el rincón de la alcoba o en el lecho del enfermo, en la celda del que privado de la libertad se encuentra o en los sitios del DOLOR, ahí me encuentro con la Luz del Espíritu Santo en mí, para guiaros y para levantaros; reconocedme y sed sumisos a mi voz, es todo cuanto os pido.

C223.-  No sólo en la materia se encuentran las enfermedades, éstas son purificaciones del espíritu que agobian a la materia, más si el espíritu se encuentra limpio, si se encuentra puro, entonces el Padre retira la purificación por innecesaria y así halláis alivio en la materia hasta llegar a la salud perfecta.


11-312.73. Por medio del don de intuición del que he hecho poseedores a todos los hombres, podréis descubrir muchos casos que se encuentran ocultos en lo secreto de los corazones, muchas tragedias que no sólo afectan la vida terrenal de vuestros hermanos, sino que afectan a su espíritu.

11-312.74. ¿Como poder penetrar en la intimidad de aquellos corazones, sin lesionarlos y sin profanar sus secretos? ¿Cómo descubrir esas penas ocultas que ensombrecen la vida de vuestros hermanos? Ya os lo he dicho: La intuición, ese don que es parte de la vista espiritual y que tendrá en vosotros pleno desarrollo por medio de la oración, os señalará la forma de calmar el dolor de cada uno de vuestros semejantes.

08-241.73. A todos os he confiado el don de curación, con el que podéis hacer milagros entre los enfermos del cuerpo y del espíritu.

05-111.62 Comprended que existe mucha miseria y dolor en el mundo; a cada paso podéis encontrar a los necesitados de consuelo, de amor, de bálsamo y de justicia. Abrid vuestro corazón a todo dolor. Dulcificaos para que escuchéis las quejas de los que van llorando y desarrollad la intuición para que sepáis penetrar en los que callan y esconden su pena.

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